martes, 18 de julio de 2017

EL WESTERN Y LA POÉTICA



Profundo y ameno libro del profesor Miguel Ángel Navarro Crego sobre Filosofía del cine.
En efecto, partiendo del Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno y desarrollando su erudición sobre filosofía y el Séptimo Arte el autor explicita numerosos aspectos del arte de las imágenes o de los veintitrés fotogramas por segundo.
Según Navarro Crego el Cine es un arte más que algo científico. Estoy de acuerdo, porque la labor de los directores y de los actores, junto con el equipo técnico aunque es compleja no dejar de ser una actividad artística.
Los aspectos estéticos son consustanciales al resultado final de los rodajes de cortos o  largometrajes. La calidad de la fotografía, de la trama, de las interpretaciones es valorable desde planteamientos artísticos.
Cada película es una construcción operatoria. Y no cabe duda que es cierto lo que escribe Navarro Crego  al dar una gran significación al mensaje de cada film que expresa ideas éticas, morales, estéticas, etcétera. Y es verdad que el espectador es sujeto epistemológico que asume o reinterpreta lo que ve y oye en la proyección cinematográfica.
El mismo Gustavo Bueno considera que las películas son obras culturales con significación sustantiva. Por tanto, el Materialismo Filosófico se interesa por el cine de forma muy especial.
En el primer capítulo del libro Miguel Ángel Navarro realiza una brillante y profunda crítica y análisis de una conocida película. Demuestra su maestría en el desvelamiento y en las explicaciones sobre la misma desde las coordenadas filosóficas materialistas. Y es una constante a lo largo de las páginas de la obra.
Incuestionablemente, las películas, si bien unas más que otras, sirven para reflexionar sobre multitud de cuestiones. Se puede, por ejemplo, analizar relativismo cultural o aspectos etnológicos, en función de las cintas seleccionadas.
Al respecto, dice Navarro Crego: «En el western y a través de él, se han encarnado las imágenes más fijas y sencillas hasta las construcciones morales más complejas, en lo referente a la elaboración y manifestación de las tres grandes virtudes éticas por excelencia: la fortaleza y sus dos hijas, la firmeza y la generosidad». No cabe ninguna duda de que el cine es un material de primer orden para la explicación de la filosofía, ya que ilustra y aclara visualmente numerosos conceptos e ideas a los alumnos.  La función didáctica y clarificadora del cine está fuera de toda duda. Sin restar nada al extraordinario valor de la producción filosófica escrita a lo largo de la historia.
En su tesis doctoral Ford y “El sargento negro” como mito publicada en Editorial Eikasía en Oviedo en 2011  Miguel Ángel Navarro ya muestra la agudeza y finura de sus análisis filosóficos sobre el cine. La mitología de las películas no es irracional, ya que posee una estructura explicable desde una lógica propia. Los largometrajes sobre el Oeste o las  películas de vaqueros son la manifestación ideológica del imperio estadounidense, que se resiste a perder la hegemonía.
El libre uso de armas en Estados Unidos está influido por la mentalidad predominante, puesto que afirma Miguel Ángel: «Asimismo el “viejo código del Oeste” sigue vigente en la mentalidad  de muchos americanos. Como la policía no está en todas partes, los abusos cometidos con las armas se conjuran con las armas. La autodefensa es un instrumento de justicia para muchos». Lo que, a mi juicio, no justifica, en absoluto, la plena libertad para disponer de armas. Porque llegaríamos a la guerra de todos contra todos, por nimiedades.
Ciertamente, desde la Filosofía Materialista de Gustavo Bueno la sustantividad poética se elabora desde la labor  de los sujetos operatorios que son los artistas, escritores, guionistas, actores, directores, público, etcétera. Algo en lo que también estaba de acuerdo Santiago Escudero, profesor de Filosofía de la Universidad de Oviedo, fallecido hace unos años.
Recomiendo la lectura de este libro por su gran interés para todo lector que le guste el cine y la filosofía, ya que hallará en él muchas claves interpretativas para entender mejor la realidad en la que estamos inmersos y también para reflexionar más. No digo más del libro para que los propios lectores se aprovechen de su lectura. Es una obra magnífica que se puede leer en el orden que se quiera.


domingo, 16 de julio de 2017

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA



En el Principado de Asturias no se quiere  reconocer el talento y el esfuerzo.
En Asturias seas escritor o artista, aunque se tenga talento cuesta trabajo triunfar siendo la propia tierra.
En cambio, ser reconocido en otras zonas de España es mucho más fácil y también fuera de España. Supongo que no hará falta que los escritores lleguen a ser Premios Nobel o que se les conceda el Premio Princesa de Asturias para que sea reconocida la calidad y el valor de su obra escrita. 
En la cuestión de los méritos se puede medir y juzgar el valor de la obra de cada artista o escritor en función de su repercusión en los medios y de la originalidad, valor y cantidad de sus artículos, libros, etcétera. Pero esto  en Asturias no se tiene en cuenta. Da igual todo.
En la hermosa tierra asturiana todo se basa en  amiguismos e influencias. Conozco varias personas que son más conocidas en otras provincias e incluso fuera de nuestras fronteras. Todo el mundo tiende a reconocer los méritos después de muerto, pero las flores y los elogios se dan en vida.
Es significativo que hasta Jesús fue despreciado en su tierra. Ya que nadie es profeta en su tierra  es una sentencia que dijo Jesucristo estando explicando la ley en la sinagoga de Nazaret al ver que sus compatriotas, en vez de aprovecharse de la ocasión que el Señor les ofrecía le despreciaban.
De todas maneras, los méritos son reconocidos, pero es lamentable que tenga que ser en otras zonas de España o del extranjero. Las ideas preconcebidas, los prejuicios o ideas erróneas son frecuentes en la propia tierra de los escritores o artistas respecto a ellos mismos.
Y resulta curioso que cuando se viaja a otra parte de España o del extranjero se mira y reconoce a la persona de una manera más objetiva.
Por tanto, ser profeta en otras tierras es factible, porque no hay que luchar con tantos prejuicios o falsas ideas  y el escritor o artista puede mostrar sus escritos y su pensamiento o  arte, sin necesidad de estar justificando su obra, que ya es valiosa objetivamente, por múltiples razones.
Una parte de la sociedad asturiana funciona con estereotipos y rótulos dados, sin pensar a fondo las cosas. Existe la costumbre de etiquetar a los demás de modo frívolo y sin pensar detenidamente y, lo que es peor todavía, con ignorancia o desconocimiento. La indiferencia es una constante en el devenir social en Asturias.
Y lo primero que habría que hacer es reconocer las contribuciones culturales de los nacidos en esta bella tierra y no ningunearlos o pasar de ellos. Ningunear significa menospreciar a alguien o no tomarlo en consideración y no es una actitud buena desde un análisis ético.
También es cierto que en el resto de España esto no sucede, afortunadamente, y valoran las aportaciones de escritores y artistas de modo objetivo y muy positivo, aunque sean de una provincia distante. Lo mismo sucede en países a miles de kilómetros.
Las ideas preconcebidas falsas son algo demasiado frecuente. Pero, la verdad se abre paso inexorable y rápidamente y lo realizado por escritores y artistas estará presente para siempre, a pesar de la incomprensión y la falta de consideración de los méritos objetivos demostrados. Además, los escritos y las obras de arte perduran en el tiempo.
De todas formas, existen escritores y artistas que están triunfando, actualmente, y disfrutan de éxito y reconocimiento cultural y social, aunque sean ninguneados en Asturias.


viernes, 14 de julio de 2017

ABUSO DE LOS PENSIONISTAS



La subida de las pensiones de un 0,25% es insignificante.
No merece ser llamada así, ya que supone un aumento de menos de dos euros. Es una vergüenza. Suben los precios y los jubilados están perdiendo continuamente poder adquisitivo.
Aunque sea el mínimo de incremento establecido por ley no es suficiente. Los gastos de las familias están aumentando y en muchos casos los jubilados ayudan económicamente a hijos y nietos, por la falta de trabajo y por problemas monetarios derivados del elevado nivel de paro existente en España.
Y aunque los pensionistas no tengan que ayudar económicamente a su familia disponen de unos ingresos escasos, si se tienen en cuenta los gastos inevitables de cualquier vivienda o piso y la misma alimentación que debe ser variada. No vale comer de cualquier manera. O no debería ser así.
Además, las pensiones ya son reducidas y encima están estancadas, porque la denominada subida es simbólica e irrisoria. Es como si no subieran nada, porque con dos euros da para tomar un café.
Y si el Gobierno dice que no existe dinero suficiente para pagar pensiones considerablemente más altas, siempre puede incrementar algo los impuestos para dedicar los ingresos extra al bienestar de los jubilados.
Lo que no puede ser es que se gasten ingentes cantidades de dinero en otras cuestiones menos esenciales o importantes y se dejen desatendidas las justas y lógicas necesidades de los mayores, después de una vida laboral de varias décadas.
Como los jubilados no pueden realizar medidas de presión muy contundentes lo tienen difícil. Es verdad que en ciudades como Gijón realizan marchas o manifestaciones pacíficas, porque bastantes piensan que se pueden quedar sin la pensión de jubilación. No creo que se llegue a tanto.  De hecho, estoy convencido de que eso no sucederá.  Pero, lo más dramático es que, si prácticamente no suben, llegará un momento en que los mayores lo pueden pasar mal o muy mal. Indudablemente, los jubilados tienen derecho como el resto de los ciudadanos a disfrutar de una vida digna.
Comprendo perfectamente que la Fundación Edad y Vida afirme que los pensionistas no llegarán a fin de mes dentro de diez años si se mantiene el desequilibrio actual.
La economía española está creciendo y esto no se refleja en la subida de las pensiones. En cambio, el Gobierno anima a los empresarios a invertir por la bonanza económica. Es claramente  contradictorio.
Y lo que no es racional ni justo es que el Ejecutivo pretenda, que una considerable parte de los jubilados, opte por el ahorro privado de los planes de pensiones como sucede en Suecia y Reino Unido para disminuir la presión económica sobre el sistema público de pensiones.

Los planes de pensiones privados no deben ser obligatorios ni estar vinculados a la actividad laboral, por numerosas razones de peso. La libertad y los derechos de todos los ciudadanos, en un estado de derecho que lo sea de verdad, están muy por encima de consideraciones económicas equivocadas. Y es lamentable que las pensiones pierdan un 7% o más de poder adquisitivo en los próximos años.

miércoles, 12 de julio de 2017

LIBRO REFLEXIONES




Las editoriales en papel, en general, tienen una asignatura pendiente, ya que no quieren asumir el más mínimo riesgo en lo que publican.
Mi ebook  lleva por título Reflexiones y que está publicado en Lulu.com es una recopilación de artículos de opinión sobre temas de la actualidad y también contiene en sus dos volúmenes reflexiones filosóficas. Especialmente, en microensayos que tratan sobre aspectos del pensamiento de diversos pensadores. De momento, estos contenidos están en digital, pero serán publicados en formato de libro de papel o vegetal.
El mundo editorial en España, por lo que sé y lo que escucho deja mucho que desear. Primero, porque no se apoya a todos los autores  para que puedan publicar libros, aunque sea en tiradas pequeñas. Segundo, porque bastantes empresas editoriales impulsan muy fuertemente a los escritores  que más venden y se olvidan de los demás.
Parece que hay que escribir bestsellers de forma continuada. Si no es así la mayoría de las editoriales pasan de los escritores. O, al menos, es lo que se deduce. Y lo digo con el máximo respeto. Existen algunas editoriales que hacen posible la autoedición y otras modalidades de publicación.
A mi juicio, es una falta de sensibilidad y de respeto a la actividad creativa de las personas que escriben. Lo racional y  lo sensato es que apoyaran de forma decidida al que se pone a escribir y desea publicar lo escrito.
Si resulta que para poder publicar hay que ajustarse a lo que diga la editorial, sin libertad para escribir de la forma que cada autor  quiera, está claro que las cosas no van por buen camino.
Y luego sucede que se publican muchísimos libros que son simple publicidad, textos intrascendentes o consecuencia de la influencia de contactos y amistades. En definitiva, un caos. Y resulta que una parte de  los más profundos o interesantes quedan sin publicar, por falta de interés por la cultura.
En lo referido a la calidad de lo que se escribe y publica da para hablar y escribir infinidad de horas. En muchas ocasiones, se dejan sin publicar textos de alta calidad.  Las editoriales  deben pensar en el prestigio de lo que publican y no únicamente en los beneficios.  Algunas lo hacen, pero son muy pocas.
Además, si no se da oportunidad a que surjan nuevos escritores eso no significa que no vayan a darse a conocer de diversas maneras. La autopublicación es una de ellas.
De todas formas, el talento, la perseverancia y la tenacidad de los que escriben logra que sean conocidos y leídos, a pesar de la indiferencia de la mayor parte del mundo editorial.
El planteamiento exclusivamente comercial y mercantilista se ahoga en sus propias contradicciones. Si una persona llega a ser conocida y famosa, cualquier cosa que escriba o que le escriban es inmediatamente publicada en forma de libro, porque, supuestamente, tiene aseguradas unas ventas.
Indudablemente, el mercado, en parte, funciona así, pero se echa de menos que los editores apuesten más por la publicación de una mayor cantidad de libros en papel o vegetal, aunque sea en tiradas pequeñas para empezar. Esto sería fundamental para la cultura española.Y es factible, ya que depende de la voluntad de los que dirigen las editoriales.



lunes, 10 de julio de 2017

ESTADO DE EXCEPCIÓN EN CATALUÑA



Activar el estado de excepción es otra posibilidad abierta.
Ante el incumplimiento de algunas normas legales y de parte de las sentencias de los tribunales en Cataluña  y el desafío independentista en marcha parece que restan pocas opciones. Si la suspensión de la autonomía a través de la aplicación del artículo 155 puede ser compleja por los trámites existe la ley que regula los estados de alarma, excepción y sitio.
Ya que el gobierno autonómico catalán está dando sobradas pruebas de incumplimiento de las leyes y de los derechos de los ciudadanos. Por ejemplo, en lo relativo al uso del español en los centros educativos catalanes.
El ejecutivo ya baraja la posibilidad de aplicar el estado de excepción. Y que lo sepan en el Consejo de Venecia está bien, ya que es una prueba más de la legitimidad que posee un estado democrático para preservar el orden legal existente. Puesto que los planteamientos de los independentistas no dejan lugar a dudas. 
Aunque parezca mejor, en principio, la vía del artículo 155, si por falta de tiempo no puede ser aplicada, el Gobierno posee otros procedimientos legales que puede poner en marcha para superar una situación muy grave. El motivo por el que puede aplicarse el estado de excepcionalidad es evidente: “cuando el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, el normal funcionamiento de las instituciones democráticas, el de los servicios públicos esenciales, o cualquier otro aspecto del orden público, resulten tan gravemente alterados que el ejercicio de las potestades ordinarias fuera insuficiente para restablecerlo y mantenerlo”. Se puede asistir al desgajamiento progresivo de la unidad española, si se permite la creación de la república catalana, puesto que a continuación el País Vasco podría pretender ser un estado independiente, también Galicia, Andalucía, etcétera. Sería el fin del estado español después de más de 500 años.
El uso proporcionado de la fuerza es legítimo. Respetando, claro está, el ordenamiento legal y los principios y derechos. Simplemente, la participación de las fuerzas de seguridad policiales podrían  lograr que se respetaran las leyes y las sentencias judiciales.
Y, si no fuera suficiente, siempre está disponible el Ejército para mantener el cumplimiento de las normas y el correcto funcionamiento institucional en  el territorio de Cataluña. Por supuesto, con el respeto a los derechos individuales. 
Está claro que podría haber puestos armados. El derecho es coercitivo. Ante los delitos se puede usar la fuerza, de modo proporcionado y coherente y con unas garantías que se derivan de los derechos o normas en vigor.
Lógicamente, este escenario que estoy trazando parece apocalíptico, pero, por desgracia, puede llegar a ser necesario, si no se va a tolerar la separación a la fuerza de Cataluña.

Más de la mitad de la ciudadanía catalana está satisfecha de ser española. Gran parte de los empresarios en Cataluña no están de acuerdo con la creación de una república catalana independiente. En pocos meses se sabrá el desenlace de este reto secesionista. Veo dos resultados posibles: uno es que se celebre un referéndum sin peso político y sin consecuencias  y otro que se inicie un proceso unilateral de independencia en toda regla, y que sea prácticamente imparable, ya que sería una cuestión de hecho. Y sería muy difícil de reconducir a la situación política anterior.

viernes, 7 de julio de 2017

ENSAYO SOBRE LAS ENFERMEDADES DE LA CABEZA



Kant que poseía una mente prodigiosa también escribió sobre enfermedades mentales.
Publicó este pequeño ensayo en febrero de 1764 en una revista local y de forma anónima. Kant establece en este escrito las teorías y análisis de la locura y que serán ampliados y completados en su Antropología. Ciertamente, el pesimismo antropológico se ve reforzado, ya que escribe: «El ser humano en estado de naturaleza puede estar sometido sólo a pocas insensateces y difícilmente a alguna locura. Sus necesidades  le mantienen en todo momento próximo a la experiencia».
Según el planteamiento de Kant los fermentos de las enfermedades mentales están en la propia sociedad civil. En las páginas del ensayo de Kant se construyen los fundamentos de una investigación sobre la locura. Si bien en su tiempo todavía no había surgido la psiquiatría.
Por tanto, es de gran interés lo que afirma el gran pensador alemán sobre la locura o los trastornos mentales desde una indagación racional de los mismos. Aunque también es necesario poner de manifiesto que es su Antropología la que ha influido en el nacimiento de la investigación psiquiátrica.
Como dice Béjar Trancón comentando lo escrito por Kant en este ensayo: «El razonamiento de los visionarios, de los locos, o el de los niños (al que se refiere Kant en varias ocasiones como ejemplo de pensamiento que no respeta los límites o no los ha adquirido) se convierte en ejemplo común de lo que significa desviarse del contacto con la realidad, en aviso para navegantes metafísicos».
De todos modos, conviene indicar que la psiquiatría surge en la segunda mitad del siglo XVIII. Además, la locura se investiga  racionalmente como algo que sucede en la naturaleza humana en algunos casos. O lo que es lo mismo la locura se naturaliza. Porque ya no posee un carácter mítico o demoníaco como en la antigüedad o en la Edad Media.
El funcionamiento incoherente en la relación entre lo imaginado y lo percibido o la confusión o inversión entre ambos está en el inicio de la enfermedad mental.
Por ejemplo, en la alucinación existe una especie de distorsión de las nociones de experiencia y sensibilidad y también fallos en la facultar de juzgar sobre la experiencia. Es una actividad irracional de la propia razón. Aunque existan explicaciones fisiológicas de las alucinaciones.
Las sensaciones frente a las quimeras son las que marcan la diferencia entre la realidad razonada y lo irreal de los sueños o de los desvaríos. Se entiende que  Kant diga: «El insensato entiende muy bien la verdadera intención de su pasión, si bien le confiere una fuerza capaz de atar la razón».
Como dice Battie, uno de los fundadores de la psiquiatría, la locura es considerada como un trastorno de la sensación más que de la razón, aunque pienso que van unidos.
En el Ensayo es indudable que Kant muestra una posición empirista, pro-médica y somaticista. El gran pensador alemán al escribir sobre las dolencias de la cabeza investiga la genealogía o el origen y desarrollo de las mismas desde una psicopatología incipiente y analizando la evolución psíquica.
Es verdad que como afirma Béjar Trencón «En resumen, el trastornado lo que hace es confundir su interior con el exterior, proyectando hacia afuera (como surgidas de fuera) excitaciones nerviosas que en realidad surgen del libre juego de las quimeras en su interior». Este esquema es explicado por Kant en los Sueños de un visionario. Kraepelin investigador alemán que murió en 1928 y que está considerado como el fundador de la psiquiatría científica moderna muestra su reconocimiento a los escritos de Kant y de Hegel sobre los trastornos mentales. La locura se irá convirtiendo en objeto científico de la medicina.
Es indudable que en la primera mitad del siglo XVIII no se escribió obra alguna sobre el conjunto de las enfermedades mentales aunque existían abundantes materiales sobre aspectos concretos. Pero en la segunda mitad del XVIII se notó la influencia de la psicología racionalista cartesiana y del empirismo de Locke y Hume y también del sensualismo de Condillac. Lo psicológico y el pensamiento son entendidos a partir de la sensación. Y la investigación y estudio del cuerpo y del sistema nervioso serán lo esencial.



miércoles, 5 de julio de 2017

ESPECTÁCULO INDEPENDENTISTA



El independentismo ignora la legalidad estatal afirmada por la ONU.
De hecho, no la quiere reconocer. Es lógico que Felipe González diga que “si se vulnera la Constitución hay que dar la respuesta”. Está claro, a mi juicio, que la vía del artículo 155 es posible ante el desprecio  que los secesionistas demuestran respecto a la legitimidad del estado español.
También Alfonso Guerra ha pedido a Rajoy la utilización del citado artículo para acabar con esta reiterada burla al Estado de Derecho. Los expresidentes Felipe González, Aznar y Zapatero se muestran de acuerdo en parar el despropósito del soberanismo catalán.
Y cuando el vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras dice  que “Legalidad sólo hay una, que se deriva del derecho internacional y de los Derechos Humanos, y el Estado está obligado por ley a aceptar este referéndum, aunque no lo quiera hacer”, no tiene en cuenta que la Asamblea General de la ONU en 1960 ya aprobó lo siguiente: “Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad territorial y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”, algo puesto de manifiesto por la Catedrática de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid Araceli Mangas Martín. Se comprende también que esta misma jurista haya dicho hace menos de un año que “Si no se ponen límites, Cataluña puede ser un Estado de un día para otro”.
Pedro Sánchez ha dicho que ve al Rey “preocupado por la situación en Cataluña”. Si bien, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría insiste en que al Estado le bastan 24 horas para recurrir esas leyes y obtener su paralización. Por si no fuera suficiente la ministra de Defensa señora Cospedal también manifiesta que las Fuerzas Armadas protegen la soberanía de nuestro territorio nacional.
Un referéndum unilateral de independencia va contra el Derecho Internacional. Y lo de que sea vinculante suena a broma, puesto que no es legal. Sin cambiar la Constitución no se puede realizar.
Se pueden escribir y pronunciar millones de discursos políticos y no serían válidos, si pretenden justificar lo injustificable, desde un enfoque legal riguroso y preciso.
Aunque el Tribunal Constitucional anula por unanimidad las partidas del presupuesto para la consulta de la Generalitat, ya se sabe que Carles Puigdemont no le hará ningún caso.
Y que digan el presidente de la Generalitat  y los independentistas que proclamarán la secesión, como mucho en dos días, si gana el sí, sin considerar el número de votantes es algo preocupante.
En definitiva, el espectáculo o el juego ya duran  demasiado. A cualquier gobierno democrático se le acabaría la paciencia y aplicaría ya el artículo 155 de la Constitución. Porque puede suceder  que, tanto va el cántaro a la fuente, que un día cae y rompe en mil añicos. Esperemos que esto no ocurra con el secesionismo catalán.
En mi opinión, el gobierno está tentando a la suerte o a la buena fortuna que hasta ahora ha tenido. Pero, en este mundo no hay nada seguro, excepto la muerte, y convendría que se tomaran medidas más contundentes dentro del respeto a los principios constitucionales.
Una vez que se proclame la independencia de hecho y el Estado no quiera forzar la resolución del conflicto quedará la resignación de aceptar la situación consumada de una república catalana paralela al Estado español. Lo que sería terrible, porque abriría un periodo de desajuste económico y social muy profundo para todos los ciudadanos.
El derecho es prescriptivo y obliga con el uso de la fuerza, si es necesario e indispensable, con el fin de  que se cumpla el ordenamiento jurídico vigente.
Lo que no puede ser  es que el independentismo pretenda usar  la fuerza para cambiar la legalidad española por otra distinta que justifique, de modo falso, una inventada legalidad catalana. Considero disparatado que Junqueras diga que “la supuesta legalidad del Estado español no es legal”, porque es falso y no hace falta ser jurista para decirlo.
Actualmente, Cataluña puede prosperar cada vez más, sin necesidad de ser una república pequeña que no llevaría a ningún lado, ya que tendría que depender de España. Vivimos en un mundo globalizado y los reinos de taifas son absurdos y conducen al desastre económico y social.
El proceso directo de compra de urnas de la Generalitat es otro intento de buscar procedimientos para incumplir lo que dice el Tribunal Constitucional y el ejecutivo. Se verá lo que pasa. Esperemos que el Estado no ceda.

En realidad, es cierto que existe una clara deriva autoritaria en la Generalitat. También lo dicen las más altas autoridades del Estado. Por cierto, lo escrito en este artículo o tribuna de opinión es la manifestación pública de mi libertad de expresión.