martes, 13 de diciembre de 2016

FILOSOFÍA DE LA PROXIMIDAD



La resistencia y la tenacidad son el fundamento de la fraternidad humana.La obra de Josep María Esquirol titulada La resistencia íntima expone reflexiones sobre lo cotidiano y también replantea numerosas cuestiones acerca de la condición humana. Es un análisis del mundo en el que convivimos unos con otros desde perspectivas diferentes que son enriquecedoras. Las contradicciones de la existencia y las formas de superarlas son desarrolladas a través de planteamientos filosóficos que repiensan  lo existente desde enfoques nuevos que son constructivos y que huyen de la negatividad y del conformismo.
El cuidado de uno mismo se puede entroncar con las enseñanzas de los epicúreos y de los estoicos. Y la proximidad con los semejantes puede entenderse como la expresión de una comunidad cívica solidaria que se ocupa de todos y que propicia el bienestar social e individual.
Se comprende que diga que «la ética de la vida corriente no lo es de la apariencia, mientras que el poder, la riqueza y la gloria se cifran a menudo en la apariencia». En efecto, una vida más humilde, desinteresada y a la vez apasionada es posible y deseable.La actividad reflexiva no es exclusivamente algo especulativo y abstracto, ya que también está en directa y profunda relación con la realidad presente.
La línea de la vida nos puede deparar casi innumerables sorpresas y oportunidades y la condición para aprovechar  las que nos apasionan está, a mi juicio, en una actitud de curiosidad y en un entusiasmo basado en la pasión por realizar lo que nos gusta.
Porque la existencia avanza siempre hacia lo desconocido, pero desde lo que ya se sabe que ha pasado. Podemos pensar que la vida es circular y aunque lo pueda ser en algunos aspectos no lo es en su dinamismo proyectivo. Somos seres de proyectos y, por tanto, esa es la fuerza principal de los seres humanos. Es algo que supera cualquier tipo de marginación o exclusión.
El ensayo de Esquirol  es una invitación a pensar de forma original nuevos modelos vitales que se basen en una exploración de nuestra resistencia y fortaleza de modos nuevos.
Por ejemplo, lo que supuestamente es una apariencia de debilidad, en el fondo, no lo es en ciertos sentidos y me estoy refiriendo a la vejez. Ya que conlleva una riqueza de experiencia que está atesorada en la mente del sujeto y en sus sentimientos. Lo que supone también una mayor presencia del sí mismo.
La puesta en valor de la resistencia o de la fortaleza incluye en una red semántica común y compartida con la capacidad de aguantar, emprender, soportar y ser paciente ante las adversidades y los problemas.
Se puede hacer un recorrido por los diversos sistemas filosóficos y analizar las respuestas a los posibles modelos vitales y razonar acerca de los más deseables.
El buen sentido y el sentido común fueron un buen patrón de conducta para Descartes en su moral provisional, pero son posibles otros sistemas éticos. Las escuelas helenísticas de la Antigüedad afirman la tranquilidad de ánimo como uno de los resortes o fundamentos principales de una vida en la que la resistencia, la perseverancia y la tenacidad y fortaleza nos hacen vivir mejor logrando lo que se desea.

                    

lunes, 12 de diciembre de 2016

PENSAR EL ISLAM



El libro de Michel Onfray sobre el islamismo señala aspectos que han sido ya desarrollados también por otros, pero con un enfoque y una focalización más dirigida a lo que está sucediendo en Francia. Onfray se ha ganado a pulso su gran prestigio intelectual. Ha publicado más de cincuenta libros y sus clases de historia de la filosofía se emiten en France Culture.  Además de la creación de la Universidad Popular de Caen, etc.
Su obra Pensar el islam está repleta de análisis certeros y precisos sobre lo que está ocurriendo en el ámbito social y político con el terrorismo yihadista. Y aunque critica fuertemente los bombardeos de Francia sobre países islámicos y pone en evidencia el tremendo error de llevar la guerra a Iraq, etc., mantiene la esperanza de lograr la paz con la diplomacia y el cambio de la política francesa.
Y escribe al respecto: «El islam, que no oculta su naturaleza belicosa y conquistadora, merece una política internacional distinta de la de los cañones». En  referencia  a Francia está convencido de que es posible un islam republicano que se fundamente en los pasajes pacíficos del Corán.
Comparto con Onfray la idea de que no se puede intervenir en los asuntos internos de los países árabes, ya que disponen de su propia soberanía. En este sentido, las injerencias de potencias occidentales en estos estados no son racionales y son injustificables desde el derecho internacional.
Aunque en su libro se vierten críticas muy duras contra la superficialidad de una parte de los medios de comunicación y contra los poderes de facto que no promueven un pensamiento profundo acerca de las causas reales de los atentados que se están produciendo, también mantiene margen para la esperanza. Puesto que afirma que la peor respuesta a la violencia es la violencia. Entre otras cosas, porque se retroalimenta y es una cadena de actos violentos y terribles sin fin conocido.
Bin Laden estaba colaborando con los norteamericanos, y luego fue el líder del terrorismo islámico.  Las cosas no se hicieron bien en el Próximo Oriente. Y esto ha provocado un infierno del que no sabemos lo que durará.  A lo largo del libro Michel Onfray desvela las claves de la guerra de civilizaciones en la que ya estamos inmersos. Los últimos atentados de grupos islamistas radicales en Estambul, El Cairo y en Somalia y Nigeria son una muestra de una barbarie sin tregua que parece no concluir.
Desde mi análisis el yihadismo obedece a planteamientos extremistas y radicales que están presentes en el Corán y que son interpretados como una justificación de la violencia y de la guerra santa.
Nadie pone en duda que la gran mayoría de los musulmanes son pacíficos y que la cultura árabe es magnífica, pero sus planteamientos religiosos, sobre todo, en relación con sus prácticas y costumbres  están anclados en la Edad Media. Algo, que en el fondo, mientras afirme la paz y la convivencia respetuosa con otras creencias e ideas no supone ningún problema.

De todas formas, Occidente se está enfrentando a un cambio social y  de civilización que puede servir también para un replanteamiento profundo desde un enfoque ético que se aleje de la superficialidad y del todo vale y que destaque el inconmensurable valor de la reflexión. Cada vez es más necesario pensar, argumentar, razonar, en definitiva, filosofar.

sábado, 10 de diciembre de 2016

ADOLESCENCIA Y EDUCACIÓN



Indudablemente, la adolescencia puede ser  una etapa compleja en lo relativo a la conducta.Es evidente que la labor principal y fundamental respecto a la educación de los niños y adolescentes corresponde a los padres.
Lo  que no debe ser es que los centros educativos hagan la función de padres respecto a un cierto número de adolescentes que llegan sin la suficiente educación y respeto a la enseñanza reglada y formal.
Existen normas de convivencia que los profesores explican a los alumnos y que son de obligado cumplimiento. Los docentes son autoridad pública y se les debe respeto y obediencia.
Afortunadamente, la mayoría de los adolescentes son respetuosos porque desde pequeños han sido educados correctamente con afecto y también con disciplina y normas.
Otros, en cambio, parece que han hecho lo que han querido, sin ningún tipo de límites respecto a sus comportamientos y esto ha llevado a que se comporten como auténticos maleducados, por no utilizar otras expresiones más duras.
Y es que la permisividad no es buena estrategia educativa, porque fomenta la anarquía y el desorden más absoluto en las actitudes. Lo que no quiere decir que los adolescentes no puedan disponer de libertad, pero con unos límites razonables.
La crisis de valores que está padeciendo la sociedad actual es algo muy grave porque parece poner  en entredicho la pertinencia de la bondad, el respeto, la justicia, la solidaridad, la verdad, la tenacidad, el esfuerzo, la constancia, etc. Los valores éticos son imprescindibles, si queremos una sociedad más justa y equitativa.
En la sociedad materialista y consumista en la que estamos viviendo el modelo vital que están viendo los adolescentes es el de todo vale con tal de conseguir el fin buscado. Y esto no es cierto en modo alguno.
Los padres no deben hacer dejación de su responsabilidad respecto a la buena educación de sus hijos. Los horarios laborales largos y la desestructuración causada por divorcios y por otras causas no pueden servir de excusa para no educar adecuadamente a los niños y adolescentes en unos principios de respeto y bondad hacia los demás.
Nadie ha dicho que la educación que los niños reciben de sus progenitores sea una tarea fácil en sí misma, pero puede realizarse con mayores o menores dificultades. Es la función que corresponde a las familias. Además, en la mayor parte de los casos no es difícil, porque los hijos ya nacen con buen temperamento.
Y cuando esto no es así, corresponde a los padres enderezar desde muy pequeños los comportamientos de sus retoños, con una combinación adecuada de cariño y autoridad.
Ya que si no en la familia no se ejerce ninguna autoridad los adolescentes pueden convertirse en una especie de tiranos, por decirlo de una forma más fácilmente entendible.
Por supuesto, no se trata de volver al autoritarismo de hace décadas que era algo excesivo y desproporcionado. Pero no conviene permitir ninguna clase de conducta irrespetuosa.

Si no se ponen frenos, sanciones o castigos respecto a los malos comportamientos y no hay consecuencias se está fomentando la impunidad y el da igual todo. 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

VELOCIDAD SIN SENTIDO



La velocidad puede ser necesaria en determinadas cuestiones, pero no en todo. En el libro de Luciano Concheiro titulado Contra el tiempo, Filosofía práctica del instante se exponen lúcidas y profundas reflexiones sobre  el incremento de la velocidad en la sociedad actual. Vivir a gran velocidad no garantiza el éxito y el progreso, ya que se pierde perspectiva  y calidad. Es algo parecido a la rueda en la que gira un hámster que no se desplaza, aunque se mueva con una extraordinaria rapidez.
No es extraño que haya autores que escriban acerca de la lentitud y sus beneficios en muchos órdenes de la vida.  El libro Elogio de la lentitud de Carl Honoré es de hace años, pero sigue estando vigente en la frenética época que vivimos.
Me sorprende que Concheiro diga que «Los gruesos libros teóricos o filosóficos han caducado porque nadie tiene el tiempo y la atención necesarios para consumirlos». Estoy convencido de que exagera y no estoy de acuerdo, porque sigue habiendo numerosas personas en todo el mundo que siguen leyendo gruesos tratados filosóficos.
Otra cuestión distinta es que los niveles de lectura disminuyan por la escasez de tiempo de la gente o porque muchas personas no sean aficionadas a la lectura y también  por otros motivos. Los argumentos extensos, los razonamientos complicados, etc., son algo absolutamente necesario, ya que somos seres intelectivos y nuestro atributo principal es el intelecto y la capacidad de abstracción y análisis.
La rapidez en las comunicaciones y los transportes es crucial, pero en el ámbito de los sentimientos humanos es mejor la calma y la tranquilidad. También es cierto que la mecanización del trabajo ha supuesto la aceleración sin fin de los procesos productivos.
En lo que sí tiene razón Concheiro es en su crítica de la sociedad consumista en la que vivimos actualmente. Puesto que es verdad que «los individuos construyen sus identidades dentro de un orden social que está basado en la desigualdad y la jerarquización». Indudablemente, se puede decir que los deseos en esta sociedad turbocapitalista en la que estamos son  infinitos y nunca se ven satisfechos en una carrera interminable por tener y consumir más objetos. Y es verdad que el consumo precisa de una aceleración en la producción sin límites. De este modo, lo que se pretende es que se consuma a mayor velocidad para que los beneficios de las empresas crezcan más rápidamente. Y esto es un ciclo frenético en sí mismo.
La obsolescencia programada es otro de los problemas en el que estamos inmersos en la denominada era digital. Los aparatos se fabrican para que no duren demasiado tiempo. En el campo de los dispositivos electrónicos o digitales la perpetua actualización es la expresión de la obsolescencia. También es incuestionable, en mi opinión, que el vocablo semiocapitalismo propuesto por Berardi se ajusta a la descripción precisa de la realidad de signos actual. El intercambio de signos de valor es una de las constantes de neocapitalismo de nuestros días. La gente vive en una cultura de iconos e imágenes de marca que invade casi todos los espacios de convivencia.
Además, numerosos intercambios comerciales se realizan electrónicamente con supercomputadoras que ejecutan billones de operaciones por segundo. El mundo financiero entiende el valor de los milisegundos, ya que cada milésima de segundo puede dar mucho dinero.


         

lunes, 5 de diciembre de 2016

CONOCIMIENTO Y CREACIÓN CON UN ORDENADOR



Los medios digitales han puesto a nuestra disposición, de un modo nuevo, el mundo del conocimiento y de la creación. Nunca ha sido tan fácil acceder a la información y a los contenidos. Los libros impresos y las clases presenciales son necesarias, pero es posible también el autoaprendizaje y la autoformación.
Hoy en día se puede estudiar cualquier carrera a través de Internet, aunque haya una parte práctica y aplicada que, en muchos casos, debe realizarse de una manera presencial y bajo supervisión y control riguroso.
Las universidades a distancia y online cada vez son más numerosas  por razones que dependen del ritmo de vida actual y de la aceleración generalizada de la existencia en Occidente.
Los repositorios digitales de libros, artículos, etc., ofrecen a los lectores, investigadores y estudiosos una infinidad de materiales escritos y de otros tipos. Esto no ocurría en el pasado. Además, la creciente digitalización de numerosos libros es otra realidad que no puede quedar en el olvido y que posee una gran importancia.
El constante incremento de libros y otros documentos que son pasados a PDF enriquece, muy considerablemente, la accesibilidad y disponibilidad de tesis doctorales, trabajos de investigación, ensayos, tratados, etc. De este modo, los libros pueden ser impresos desde un soporte digital.
En relación con la creación se puede observar un avance similar. Me atrevería a decir que es más espectacular si cabe. Cualquier persona puede escribir y publicar a través de los medios digitales.
Los periódicos digitales, por ejemplo, son un claro ejemplo de las ilimitadas posibilidades  que ofrece la era digital para la difusión de las creaciones de los autores. La inmediatez y rapidez de lo digital de cara a la visibilidad de  los contenidos informativos y culturales es prodigiosa y supera ampliamente a la de los medios impresos tradicionales. Lo publicado digitalmente puede ser leído en cualquier parte del mundo de modo inmediato y al instante.
Además, uno de los aspectos más valiosos de las publicaciones digitales es que permanecen visibles en Internet para siempre. Conforman una red de enlaces e interconexiones muy poderosas que benefician la visibilidad de las creaciones de cada autor y lo da a conocer cada vez más con el paso del tiempo.
Si a esto se une la función multiplicadora de las redes sociales y de los buscadores de Internet en el marketing de los contenidos publicados  se comprende que lo digital es el presente y el futuro.
Y la visibilidad es igual o superior en los medios de comunicación digitales que en los de papel, ya que la gente cada vez lee más noticias y artículos a través de las tabletas, los móviles y los ordenadores.
De hecho, en algunos países ya han prescindido algunos periódicos de sus ediciones en papel y siguen publicando en formato digital, porque es más barato y rentable.
Además, es evidente que conviven el papel y lo digital. Son complementarios y no excluyentes. En realidad, lo digital en abierto al permitir insertar publicidad es otra fuente de financiación y ganancias para los medios de comunicación.


viernes, 2 de diciembre de 2016

SIN QUEROSENO DE RESERVA



De las informaciones que se van conociendo a través de los medios de comunicación del trágico accidente aéreo de la aeronave de la compañía o pequeña aerolínea venezolana LAMIA que opera en Bolivia surgen varios interrogantes.
Por las dos grabaciones que se han hecho públicas se sabe lo que dijo el piloto poco antes de estrellarse el aparato. Y está claro que el avión se quedó sin combustible. Es obligatorio que en todos los vuelos las aeronaves lleven suficiente combustible de reserva  que les permita volar al aeropuerto más cercano y sobrevolarlo al menos durante media hora.
La exhaustiva investigación que se iniciará debe poner al descubierto que es lo que sucedió realmente para que los fallos eléctricos se produjeran y que la nave se estrellara contra una montaña de Medellín sin combustible. No explotó en llamas y hubo varios supervivientes, aunque la mayor parte de los pasajeros y la tripulación murieron.
Habría que confirmar si el avión siniestrado pasó con éxito la revisión de cheque técnico, porque, si no se realizó, no importan los motivos, a mi juicio, se habría producido un fallo de seguridad muy grave. También es necesario comprobar que, según parece, no disponía de suficiente combustible para llegar a su destino. No se puede jugar con el riesgo, y por ahorrar gasto en combustible volar sin reserva de queroseno para gastar menos.  No aseguro que sea esto lo que ha sucedido, pero puede ser objeto también de investigación. Y si el aparato es precario y no está en buenas condiciones técnicas los niveles de riesgo se multiplican.
Es cierto que las causas de los accidentes aéreos suelen ser varias a la vez y que se concatenan en un corto espacio de tiempo provocando la tragedia, pero conviene que las medidas de seguridad se cumplan escrupulosamente en todas las ocasiones.
Mi más profundo pésame para los familiares y amigos de todos los pasajeros y tripulantes y mi apoyo a los heridos. El equipo de fútbol Chapecoense ha sido diezmado por el azar y la mala suerte.
Se deben esclarecer, con todo detalle, las causas del terrible accidente que ha conmocionado al mundo. Básicamente para que no se vuelva a repetir. La aviación es el medio de transporte más seguro, ya que en millones de vuelos no pasa nada, pero es verdad que la estadística de siniestralidad aunque es bajísima no sirve de consuelo para los que han muerto. Las probabilidades de morir en un avión son muy bajas, casi despreciables, pero pueden materializarse y ser una realidad espantosa.
Se sabe que durante cuarenta o cincuenta segundos los pasajeros del vuelo supieron que iban a estrellarse contra el terreno y que morirían. Gritaban horrorizados ante su inminente muerte y no es para menos. El gran problema es que no podían hacer nada para salvarse ante la colisión. Su terrible destino estuvo en manos del más fatídico azar.

Unos fallos técnicos pueden ser los causantes de la desaparición de más de setenta vidas. Y esto debe hacer recapacitar a las autoridades de Bolivia y a los directivos de la compañía LAMIA. Se deben exigir responsabilidades por parte de la justicia.

lunes, 28 de noviembre de 2016

PACTO DE ESTADO EN EDUCACIÓN



Parece que el ministro de Educación ha llegado a un acuerdo mayoritario con las autonomías para que se reafirme un pacto educativo consensuado. El propósito principal es aumentar la calidad del sistema educativo español. Considero positivo que la prueba de la ESO sea simplemente muestral  y sea voluntaria para las Comunidades Autónomas que estén de acuerdo en aplicarla. También me parece racional que la prueba de Bachillerato tenga una estructura que es prácticamente idéntica a la de la Selectividad.
De todas maneras, deberán clarificarse más aspectos en las próximas semanas y meses para que los alumnos y sus familias estén mejor informados de las posibilidades formativas que  se abren con estas rectificaciones a la LOMCE. Es la puesta en cuestión de ciertos planteamientos de la ley educativa en vigor y es algo entendible, porque de lo que se trata es de facilitar el acceso a otros estudios de numerosos estudiantes y también de evitar lo más posible el fracaso escolar y el absentismo. En la reválida de Bachillerato entrarán las asignaturas de 2º curso.
En cualquier caso, la intranquilidad en la comunidad educativa me parece que es evidente hasta que no se sepan con seguridad detalles precisos de los criterios de calificación de las pruebas, etc.
El tema de los sistemas de puntuación de cara a la entrada a las carreras universitarias es algo que estimo crucial. No debe haber agravios comparativos. La igualdad de oportunidades debe ser garantizada y esto se logra con una cierta homogeneidad respecto a contenidos que entraran en los exámenes citados y en los criterios de corrección de las pruebas.
Estoy convencido que el aumento de la calidad en Educación pasa por la  reducción del número de horas lectivas que tienen que impartir los profesores de Secundaria y que no debe superar las 18 horas.
20 horas lectivas es excesivo teniendo en cuenta que cada profesor tiene que dar clase a un  número muy elevado de alumnos. Además, un máximo de 25 alumnos por aula sería, a mi juicio, lo razonable y lo más adecuado para mejorar más la atención individualizada a cada estudiante. Y esto supone que debe haber un mayor número de profesores impartiendo clases para dar una enseñanza de mayor calidad todavía.
Algo que, en mi opinión, es necesario, si se valora el cambio social  y las nuevas tecnologías que están dejando en un segundo plano a la enseñanza formal y reglada desde una determinada perspectiva social. Vivimos en la denominada sociedad del conocimiento y tiene que reforzarse el valor del saber por sí mismo, aunque sea esencial también el conocimiento tecnológico y nos movamos en una sociedad digital y líquida. 

El esfuerzo, la tenacidad y la perseverancia son valores reconocidos por las sucesivas leyes educativas. El rigor en la evaluación y el refuerzo de las buenas actitudes de los estudiantes son procedimientos que impulsan el aprendizaje. Además, la reafirmación de los valores éticos también es imprescindible. Conviene seguir insistiendo en este tipo de planteamientos, ya que se vive en unos tiempos en los que parece que el éxito rápido es el único y  mejor modelo vital imaginable.