lunes, 30 de marzo de 2020

PORFIRIO




Uno de los filósofos que más ha influido en el ámbito del conocimiento filosófico es Porfirio. Originario de  Tiro o Batanea de Siria  nació  hacia el 232 de nuestra era y dejó este mundo en Roma el año 304. Tiro actualmente es una ciudad situada en el sur del Líbano. Hacia el año 262 o 263 fue a Roma a escuchar a  Plotino. Fue su discípulo, y escribió muchas obras sobre una gran cantidad de temas de un modo brillante. Se le puede encuadrar dentro del Neoplatonismo.
Compuso grandes comentarios sobre obras de Platón y Aristóteles. En relación con el Estagirita comentó sus escritos lógicos. Pensaba que ambos grandes filósofos concordaban en lo esencial. 
Escribió la Vida de Plotino  y también se encargó de la sistematización y publicación de la obra Enéadas de  su maestro y amigo Plotino. Se interesó también por la filosofía del vegetarianismo, algo que expresa o explica en su  tratado Sobre la abstinencia. Fue también teórico de la música e historiador.
Durante una estancia en Sicilia Porfirio compuso libros contra los cristianos y los criticó muy duramente. Rechazaba especialmente la divinidad de Cristo y elaboró muchos argumentos para la refutación o negación  de las doctrinas cristianas de su época. De hecho, Porfirio estaba convencido de que la religión cristiana era perjudicial por ser ilógica, innoble y contradictoria. 
Ciertamente, desde la mentalidad pagana de su tiempo pueden entenderse, en parte, estas críticas, pero también es verdad que la libertad religiosa  debía haber sido tenida más en cuenta por Porfirio. Además,  en el imperio romano había muchos cultos que también podían ser considerados como irracionales y supersticiosos empezando por la religión romana.
De todas formas, sus polémicas obras sobre el cristianismo, lamentablemente,  fueron quemadas  en el año 448 de nuestra era. Y de las mismas solo nos han llegado algunos fragmentos, que junto con los comentarios de otros autores son suficientes para saber sus planteamientos y lo que sucedió.
La más célebre de las obras escritas por Porfirio fue, sin duda, su Isagoge o introducción a las Categorías de Aristóteles, puesto que influyó a través de la traducción por Boecio al latín de manera muy notable en los pensadores de la Antigüedad  y también en la Edad Media. Fue objeto de numerosos comentarios filosóficos.
Respecto a la doctrina de Plotino se propuso explicarla de una forma clara y comprensible e insistió sobre todo en los aspectos prácticos y religiosos. En este sentido, sigue la senda del Neoplatonismo que afirma que la finalidad de la filosofía es la salvación del alma. Y para ello es necesaria la purificación de la mente o del alma mediante el ascetismo y el conocimiento de Dios.
En el proemio de la Isagoge de Porfirio se plantean tres cuestiones que fueron el origen o naturaleza de las nociones o ideas generales  de tal modo que como también escribe el profesor Manuel Mañas Núñez quedó  abierto el problema de los Universales.  Pero no solucionado. La primera cuestión  es ¿Los géneros y las especies son realidades subsistentes en sí mismas  o simples concepciones mentales? La segunda: si son realidades, podemos pensar si son corpóreas o incorpóreas y la tercera plantea que si son incorpóreas se puede suponer o especular acerca de si existen fuera de las cosas sensibles o materiales o unidas a ellas.
Porfirio interpretó la lógica aristotélica considerando las categorías del ser de Aristóteles en forma de entidades. En el medievo se valoró a Porfirio como seguidor de este gran filósofo, al menos en lógica. Esto facilitó los desarrollos filosóficos y teológicos del problema o la disputa de los universales a partir de Guillermo de Champeaux, Pedro Abelardo y otros filósofos y teólogos.
Para este pensador de la Antigüedad  los conceptos se subordinan partiendo de los más generales o los más simples. El Árbol de Porfirio inició el nominalismo que es un antecesor de las modernas clasificaciones taxonómicas. Un ejemplo de clasificación es, por ejemplo,  pensar que una sustancia puede ser corporal o incorporal. Un cuerpo puede ser animado o inanimado. Un viviente sensible o insensible. Un animal racional o irracional  y el ser humano es clasificable de acuerdo con el Árbol porfiriano como racional.
De lo que no cabe duda es de que  su nominalismo incipiente fue el inicio de esta corriente de pensamiento,  que fue tan decisiva a lo largo de los siglos y que alcanza su máximo vigor   con el  filósofo y teólogo  Guillermo de Ockham en el siglo XIV.

jueves, 26 de marzo de 2020

PEDIDO A LOS REYES MAGOS




Que se pidan mil respiradores que no alcanzan ni para Madrid  a esta altura del contagio da una idea clara del caos y descontrol que existe. A quién quieren engañar, como muchas de las medidas que están continuamente repitiendo y anunciando a la hora de  la verdad y que no  se cumple ninguna.  Parece la carta  a los magos de Oriente.
Pero, lo que vale son los hechos y no las palabras y las excusas continuas que se ofrecen y el ya llegarán. Se necesitan datos efectivos y concretos con días concretos y no vaguedades.
Como muchísimas  personas  que por llevar poco tiempo  trabajando en las empresas,  después de mucho luchar  para conseguir  el empleo ahora  se quedan  sin trabajo, sin paro y sin ninguna prestación  económica  que les permita  seguir viviendo. Menos palabrería  y más ayuda al trabajador, porque hay mucha burocracia y excesivo  papeleo para nada.
En febrero ya teníamos contagios en España, porque se permitieron manifestaciones  y partidos  de fútbol y demás reuniones multitudinarias. Lo único  en limpio que va a sacar  España es que se libran  de pagar a miles de pensionistas que se están muriendo y tienen la desfachatez de anunciar por televisión  que piden mil respiradores,  como si fuera  para abastecer solamente  un barrio de Madrid.
Luego dicen  que miran por los trabajadores, más bien nos miran de reojo. Somos un país de pandereta. Españoles e italianos somos, en la forma  general de ser, primos hermanos.
Esos pedidos de equipos de protección frente al coronavirus  tenían que haberse hecho a  primeros de marzo. Solo hay que fijarse  en lo estrictos  que fueron en China. Además, por si no fuera suficiente,  existe competencia entre las Comunidades Autónomas por la compra de los equipos protectores. Se está actuando tarde y mal.
Es un problema muy grave  la falta de mascarillas, trajes protectores, y respiradores artificiales. Ya se están adaptando gafas de buceo como respiradores. Por otra parte,  el Gobierno dice que no compró los test defectuosos en China y que fue a través de un distribuidor. El gobierno chino tiene otra versión de los hechos.
En definitiva, un cúmulo de despropósitos de todo tipo en la compra de materiales protectores. De nada sirve que el Gobierno proclame a los cuatro vientos que compra cientos de miles o millones de mascarillas o test, si tardan semanas o más tiempo en llegar realmente y poder ser utilizadas. El tiempo es clave en la lucha contra esta pandemia.
La situación con un confinamiento en España de doce días ya se está haciendo difícil para muchos.  Y ante la continua improvisación no queda mucho margen para el optimismo. Hablar es gratis, pero los hechos son tozudos. De todos modos, soy positivo y considero que podemos salir de esta situación con más medios.
Se observan en los medios de comunicación faltas de respeto de algunos  hacia trabajadores que caminan por la calle hacia su trabajo o a personas que cuidan y sacan a sujetos con alguna discapacidad a la vía pública. La insolidaridad también está presente en nuestra sociedad. Aunque se puede reconocer que, de forma masiva, la solidaridad es la que vence.
Se conocen también noticias sorprendentes, a mi juicio, por ejemplo en Argentina se anulan las repatriaciones por temor a contagios. Es el procedimiento de matar las moscas a cañonazos.
Es impensable que en España se hiciera algo así con los miles de ciudadanos que están pidiendo ayuda al Gobierno para regresar de diferentes países de todo el mundo.
Hospitales desbordados, médicos sin medidas de protección o test que no acaban de llegar. Y la pandemia se acerca a su pico que no se sabe muy bien cuando será. Y ya con más de 56.000 personas infectadas por el coronavirus. Si el aumento de contagios sigue así, en una o dos semanas,  se puede llegar a rozar los 70.000. Ya se ha dicho que el confinamiento abarcará probablemente también todo el mes de abril y parte de mayo.
Además, África ya supera las tres mil personas contagiadas. Y a esto se añade otra cuestión preocupante, porque la sanidad privada  recorta plantillas y cierra centros. También se adelantan vacaciones, etcétera. Parece el escenario de una guerra en toda regla. A los españoles que quedaron retenidos por el cierre aéreo en algunos países lejanos, ya se los considera como apestados. Es indignante. La paranoia y el miedo están haciendo estragos en la conducta de algunas personas.
 

martes, 24 de marzo de 2020

FILOSOFÍA DE MARX




Ciertamente, el marxismo como teoría filosófica supuso un cambio sustancial en las teorías políticas del siglo XIX e impulsó una serie de cambios sociales  que transformaron el modo de entender la realidad y las relaciones laborales. Marx luchaba por dar a los hombres y mujeres la plena libertad  que es consustancial  a la  condición humana.
Engels también estaba convencido de que las capacidades y necesidades de los individuos son lo esencial. La explotación en el trabajo era el caballo de batalla de Marx  y era la fuente de la mayor parte de los males del capitalismo en el que vivió, pensó y escribió.
Realizó numerosos análisis científicos y también reflexiones y comentarios sobre  el sistema capitalista. El ser humano no debe acabar convirtiéndose en una forma de mercancía más. La plusvalía que va a parar a las haciendas de los grandes burgueses, que se aprovechan de las jornadas laborales de más de doce horas, es algo que no puede ser tolerado. 
Por tanto, para Marx es evidente que la solución pasa por el profundo cambio de la estructura económica del sistema capitalista. Las contradicciones internas del capitalismo ya fueron analizadas en los libros escritos por este filósofo alemán  y han dejado una profunda huella en la filosofía política y en el derecho.
En relación con esto, escribe Karl Marx: «El reconocimiento de los derechos del hombre por el Estado moderno tiene la misma significación  que el reconocimiento de la esclavitud por el Estado de la Antigüedad».  La esclavitud en la antigua Grecia y Roma era algo irracional  y que negaba el valor humano de numerosos seres humanos que no eran dueños de sus propias vidas y  carecían de  libertad.Era precisa la superación de las formas de alienación, porque la naturaleza humana no  debe soportar la enajenación.
Es cierto que se ha discutido mucho acerca de lo que representa para el pensador germano el naturalismo realizado o humanismo, pero en un sentido fundamental está claro que afirma la superación de cualquier tipo de idealismo o espiritualismo.
No está de acuerdo con el idealismo absoluto de Hegel que establece la prioridad del pensamiento sobre el ser. Al contrario, para Marx la materia determina el pensamiento o, expresado de modo más claro, las ideas están influidas por las condiciones materiales de la vida.
Al respecto, escribe el filósofo alemán que «No es la conciencia de los hombres la que determina  su ser, sino su ser social el que determina su conciencia». Algo que también fue remarcado por el materialismo cultural del gran antropólogo Marvin Harris en el siglo XX.
El carácter dialéctico e histórico de la sociedad y realidad humana son planteados con toda claridad. El mismo Max no se consideraba marxista.
Marx es considerado como uno de los teóricos de la filosofía de la  sospecha  y es cierto, porque los sujetos están más o menos mediatizados por los intereses del grupo social del que forman parte o, al menos, él piensa que ser objetivo es muy difícil. Por supuesto, en pleno siglo XXI esto se ha complejizado mucho y puede ser objeto de numerosas discusiones, críticas y argumentaciones.
El materialismo histórico afirma que la infraestructura de la base material de la sociedad determina, sin ninguna duda, la estructura social, el desarrollo y el cambio social. Incluye también las fuerzas productivas y las relaciones de producción.
Con el materialismo dialéctico  el marxismo está afirmando que la realidad se desarrolla o modifica siguiendo las leyes de la dialéctica  que son la ley del tránsito de la cantidad a la cualidad, la ley de la unidad y lucha de los contrarios y la ley de la negación de la negación.
Actualmente, se puede decir que los análisis marxistas están superados por la globalización del capitalismo y por las formas de vida de la era digital en la que estamos. Pero no cabe duda de que, en su momento, el socialismo científico contribuyó a crear paulatinamente una sociedad  más humana y solidaria.
También a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX se han logrado muchos avances en el ámbito de los derechos laborales y sociales. Y la tarea es larga,  como también ponen de manifiesto Habermas y otros.

lunes, 23 de marzo de 2020

MÁQUINAS CALCULADORAS



En el libro ¿Puede pensar una máquina? Turing  se plantea diversos interrogantes sobre el procesamiento de información de las máquinas y las funciones computables.
Se trataba de simular los procedimientos operacionales de la mente humana con sistemas de cálculo programados. El famoso test de Turing  es una prueba para averiguar si una máquina piensa, ya que un ser humano no es capaz de saber si su interlocutor es una máquina o una persona.
Turing fue un matemático inglés que nació en 1912 y dejó este mundo en el año 1954. Alcanzó el reconocimiento general de la comunidad científica por sus imaginativas ideas para tratar la resolución de problemas.
Como se sabe, durante la Segunda Guerra Mundial se ocupó de la dirección del servicio de criptografía del Ejército británico que consiguió descifrar los códigos de los nazis. Esto hizo posible que se neutralizaran una parte de sus avances en la guerra.
Aunque Descartes afirmó que los animales son máquinas no es cierto. Es entendible que con el estado de conocimientos médicos que había en la primera mitad del siglo XVII se pudiera pensar esto. Tampoco acertó el filósofo materialista francés Lamettrie al decir que los humanos somos máquinas.
Como indica el profesor Manuel Garrido «Turing consideró la posibilidad de una máquina que no fuese clásica sino cuántica con vistas a abordar el problema de la impredictibilidad del comportamiento cerebral». Actualmente, los investigadores de Inteligencia Artificial y los neurocientíficos  indagan sobre estas cuestiones de una forma extensa y profunda.
Este ensayo o conferencia  de Alan M. Turing es del año 1947, pero ya expresa los problemas iniciales que se estaban abordando en el surgimiento de las primeros computadores digitales o calculadoras electrónicas. Como escribe Turing «En la memoria de la máquina la información se divide normalmente en paquetes de un tamaño moderadamente reducido».
La imitación de las operaciones y cálculos humanos es seguida con lenguajes informáticos de programación por los computadores. Por otra parte, no cabe duda de que el deseo de construir una especie de computador digital ya apareció en el siglo XIX con el profesor de Matemáticas Charles Babbage entre los años 1828 a 1839.  De hecho, planeó una máquina que  era llamada también ingenio analítico.
Era una máquina mecánica la de Babbage y no eléctrica. Con los aparatos eléctricos la capacidad y velocidad de cálculo y procesamiento aumentó exponencialmente.
Para Turing los computadores son máquinas de estado discreto que tienen un número finito de estados posibles y que realizan un gran número de combinaciones programadas.
El efecto mariposa también está presente en los cálculos de las máquinas. Como escribe Turing «El desplazamiento  de un solo electrón  en una billonésima  de centímetro  en un momento dado, puede ocasionar la diferencia entre el hecho  de que un  hombre sea aplastado  por una avalancha un año después o que se salve». O, lo que viene a ser lo mismo, cambios muy pequeños en las condiciones iniciales pueden tener un efecto tremendo en un tiempo posterior. El azar interviene, de modo decisivo, en la propia naturaleza.
Turing está totalmente de acuerdo con lo que se  dice  en relación con el aumento de la capacidad de memoria de los computadores  y con la posibilidad  de que elaboren unos pensamientos parecidos en ciertos aspectos a los de las personas. Escribe Hartree que «Eso no implica que no pueda ser posible  construir un equipo electrónico que piense por sí mismo, o en el cual se pudiera establecer en términos biológicos  un reflejo condicionado, que serviría como base de aprendizaje».
Lo que se ha avanzado desde la muerte de Turing ha sido tanto que ya es un hecho que los superordenadores  simulan el pensamiento humano y los procesos de cálculo. Además, logran grandes resultados en precisión y rapidez de procesamiento. Esto mismo hace que proporcionen resultados increíbles en lo referido a velocidad y calidad de las operaciones realizadas. La nueva fase que ya se está iniciando en algunas partes del mundo es la puesta en marcha de los ordenadores cuánticos que tienen una potencia de cálculo muchísimo mayor que los convencionales y que cambiarán para siempre el modo de calcular.
Aunque ya hay sistemas informáticos que pueden escribir, pintar, esculpir o crear música con programaciones muy sofisticadas sigue siendo necesaria e indispensable la actividad imaginativa  de los artistas  y de los inventores y creadores en general. La imaginación puesta al servicio de la creación es un recurso ilimitado.