miércoles, 22 de febrero de 2017

EL ESTADO NO REACCIONA


El gasto por Dependencia de la Administración General del Estado debería ser mucho mayor.Según los datos del observatorio de la Dependencia las Comunidades Autónoma aportan un 82% del dinero  y la Administración un 18%. Si bien esta última debería aportar según la ley un 50%. Aunque, según se informa en los medios de comunicación, cada 15 minutos fallece un dependiente sin haber recibido la prestación a la que tenía derecho. Y también aparecen titulares de noticias referidos a la aplicación de la Ley de Dependencia que dicen que cada día mueren 90 dependientes sin recibir las prestaciones a las que tienen derecho. Pero la cosa, de ser cierta, no termina aquí. Además, por si fuera poco lo ya expuesto, resulta que casi el 30% de los dependientes no reciben ninguna prestación.
Se puede decir que después de diez años de la aprobación de la Ley de Dependencia todavía hay una lista de espera de 348.309 dependientes. Las simples promesas no son suficientes  y aunque se puede decir también que las Comunidades Autónomas están realizando un considerable esfuerzo  para reducir, lo más rápidamente posible, la lista de espera está claro que no es suficiente. Parece que el Estado central tendría que aportar más fondos económicos para la atención de las personas dependientes que tienen derecho a prestaciones económicas.
La vulnerabilidad de las sujetos dependientes es de tal calibre que necesitan la ayuda económica de manera urgente y no pueden esperar meses y meses a recibirla, porque puede llegarles tarde y ya haber fallecido.
Existe un perfil de ciudadano con dependencia. Suele ser el de una  mujer de más de 80 años que precisa de alguna clase de prestación del Estado. A día de hoy viven en España más de un millón de personas que tienen reconocida su situación de dependencia. El Estado debe poner todos los medios para atenderlas de la forma que se merecen según la citada ley y la Constitución.
Quizás con una ligera subida  de los impuestos directos o indirectos o con otras medidas alternativas se puedan lograr cantidades de dinero que hagan posible una adecuada y rápida asistencia y atención de los sujetos dependientes. También se puede reordenar o redistribuir el presupuesto del Estado para reforzar la labor asistencial y los servicios sociales.
Sirve de muy poco elaborar una Ley de Dependencia que teóricamente va a funcionar muy bien, pero que, en realidad, no atiende todos los casos que se presentan con la celeridad exigida por las normas legales y por los principios éticos básicos. Puesto que estamos hablando de vidas humanas no de otro tipo de cosas. Y la dignidad de la existencia es un principio consagrado por nuestro texto constitucional y por los Derechos Humanos.
Las razones humanitarias sustentan también la Ley de Dependencia en un estado que realmente sea del bienestar. Con lo ya explicitado lo que pretendo es que desde las instancias estatales que correspondan tomen más conciencia de que la igualdad de los españoles no es una simple proclamación abstracta y puramente teórica. Debe tener una expresión clara y precisa en las decisiones políticas y administrativas que se ponen en práctica en el diario funcionamiento del Estado.

Y para terminar quiero remarcar que le profeso un gran respeto al Estado, pero eso precisamente pienso y estoy convencido de que puede  mejorar su gestión y acción respecto a los ciudadanos en situación de dependencia y vulnerabilidad.

lunes, 20 de febrero de 2017

MALDAD



Estamos en una sociedad en la que la maldad no debería ser algo frecuente.La maldad humana se puede definir y explicar de infinidad de maneras. Es cierto que también los humanos poseemos, en general, una cierta empatía hacia los demás. Pero en muchas situaciones sociales, los malos modos y el mal se abren paso sin necesidad. Parece que hace falta que se reflexione sobre el respeto o la consideración hacia nuestros semejantes.
No tenerlo en cuenta puede ser una clara muestra de ignorancia. Los malos comportamientos hacia otras personas son indicativos de una falta de moral y de bondad que no es admisible en las relaciones sociales. Todos nos debemos respeto  y pensar lo contrario es ignorar que los principios éticos deben dirigir nuestra conducta individual. Esto está profundamente relacionado con la educación en valores y con la formación de ciudadanos responsables y respetuosos.
La sociedad establece unos códigos de conducta que deben ser observados por todos. Comportarse sin ajustarse a un orden ético básico perjudica gravemente las interacciones sociales. La astucia puede ser algo bueno, pero no si se utiliza con fines malos o negativos.
En la teoría platónica el mal es aquello en lo que no participa de ninguna manera la idea del Bien. Platón entiende que como las ideas son perfectas y positivas, todo lo malo es exclusivo del mundo sensible, ya que está sujeto a los cambios y a la corrupción e imperfección.
Desde hace unos años la neurociencia social ha investigado y estudiado la actividad y el funcionamiento de dos cerebros en interrelación mutua y ha alcanzado nuevos conocimientos sobre los procesos neuronales implicados. La cognición social depende de la cultura y la educación y también de factores biológicos y genéticos.
Los científicos han sabido que esta red de conexiones neuronales está relacionada con la cognición social, facultad gracias a la cual podemos tener determinados pensamientos o sentimientos, como la empatía, al interactuar con otros individuos.
Un estudio realizado en 2011 por investigadores de la Duke University  y de la Princeton University de Estados Unidos, sugiere que la clave de estos comportamientos podría estar en el fallo de una red neuronal implicada en la interacción social y en el reconocimiento de otras personas como humanos.  La crueldad se define como la respuesta  emocional de la obtención de placer con el sufrimiento y dolor de otros o la acción que necesariamente causa tal sufrimiento o dolor. Es considerada como un signo de desajuste psicológico por la Asociación Americana de Psiquiatría.
 “No existe un gen de la maldad en el ser humano, pero hay circunstancias biológicas y culturales que propician la perversidad”. Aunque, también es cierto que según el doctor Kent Kiehl, neurocientífico de la Universidad de Nuevo México,  los psicópatas tienen menor densidad neuronal  en el sistema paralímbico que es una de las zonas fundamentales para el procesamiento de las emociones.  Además, según el doctor Nigel Blackwood miembro del Instituto de Psiquiatría en King College, el MAO-A no es el promotor del crimen en sí, ya que influyen otros factores.

De todos modos, conviene saber que la mayoría de las personas son buenas y tienen empatía hacia los demás. Los valores éticos son básicos para una convivencia satisfactoria  y para la construcción de una sociedad  más justa y solidaria. Lo que también es evidente es que se deben impulsar y apoyar actitudes buenas y colaborativas en una sociedad que es muy competitiva y en la que parece imperar la lucha de todos contra todos. Y esto debe cambiar se puede competir y a la vez cooperar y respetar.   

viernes, 17 de febrero de 2017

EDAD DE JUBILACIÓN



Las personas tienen derecho a vivir desde los 65 años  con una pensión digna. Lo que no es lógico, a mi juicio, es que porque aumenta la esperanza de vida y la longevidad la gente tenga que jubilarse con más edad. Estoy convencido de que la jubilación a los 60 o 65 años es lo más racional por numerosas razones. Aunque actualmente ya se sabe que según la ley hay que esperar a los 66 o 67 según la  normativa para recibir la pensión de jubilación en muchos casos. Numerosos expertos consideran que es adecuado y razonable pagar parte de las pensiones con impuestos.
Y lo hacen ya en algunos países. En España, aunque haya una baja natalidad, los ciudadanos no son responsables de la misma y no tienen que pagar las consecuencias de esta situación. Si hubiera unos impuestos directos progresivos y equitativos, en función de las rentas, que se utilizaran para completar lo aportado con las cotizaciones se solventarían los problemas de la caja de las pensiones y el propio pago de las mismas en el presente y en el futuro. Aunque el promedio de la esperanza de vida sea de unos 83 años o similar eso no quiere decir que muchos sujetos no mueran antes, sin poder disfrutar de la muy merecida jubilación ganada con su esfuerzo durante décadas.
Y decir que con planes de pensiones se solucionan  los problemas de financiación me parece poco razonable. Primero, porque muchas personas con bajos ingresos, etc., no pueden permitirse contratar tales planes.  También conviene tener en cuenta que en muchas familias se están pagando hipotecas y no queda suficiente dinero para dedicarlo a planes de pensiones. Además, juntando cotizaciones e impuestos directos creo que se podría solucionar de una forma muy justa, equitativa e igualitaria el tema de pagar pensiones dignas para todos y desde una edad de jubilación razonable.
Desde los 60 o 65 años la gente puede gozar de los placeres del descanso y de un mayor tiempo libre para dedicarlo a sus aficiones en la última fase de su  vida. A la vez se dejan disponibles numerosos trabajos para los jóvenes que quieren acceder al mercado de trabajo y están en su derecho de hacerlo. Y no debemos cerrarles el paso.
Se tiene que conseguir una sociedad más solidaria. Los más ricos, las empresas y las capas que viven en la opulencia deben colaborar de mayor manera en el sostenimiento del sistema de las pensiones. Lo que no es racional es que por la mayor longevidad se vaya a un  aumento de la edad para jubilarse.
Si en los próximos años y decenios sigue creciendo la esperanza de vida se puede llegar a planteamientos absurdos. Los que nacen actualmente pueden llegar de promedio a los noventa o cien años aproximadamente. Y lo que no puede ser es que se tengan que jubilar a los 85 años por ejemplo o al cumplir los 80. Sería descabellado y estrambótico además de muy injusto. 
El problema es que ya se está en la línea equivocada de acción. No es juicioso, si se piensa con profundidad, que los ciudadanos no puedan jubilarse como hace unos años a los 65 años y tengan que esperar varios años más por cuestiones puramente económicas que se pueden resolver con impuestos. Se está reduciendo la calidad de vida de los últimos años de la existencia de una forma irracional, por lo ya expuesto.
Los que se jubilan ya ha trabajado, en general, durante veinte, treinta o más años y no hace falta que contribuyan más, ya han pagado de sobra lo que van a cobrar con su pensión. Y no tienen la culpa ni la responsabilidad del envejecimiento y de la baja natalidad del país en que viven. No deben ser las victimas inocentes de los problemas de la economía de España. Porque se han ganado a pulso durante muchos años de trabajo el derecho a gozar de su jubilación, al menos, desde los 65 años.En Francia la Contribución General Francesa logra una recaudación anual extra de 90.000 millones de euros.


miércoles, 15 de febrero de 2017

ENSEÑAR Y ESCRIBIR



Son  dos actividades que pueden ir integradas y que son complementarias. De hecho, existen numerosos profesores que compatibilizan la docencia con la escritura de artículos y libros. No hace falta remontarse a grandes figuras de la filosofía y de la literatura para darse cuenta que es muy positivo y enriquecedor para la cultura de cualquier país que esto suceda frecuentemente.
Antonio Machado era profesor de Instituto y escribió cumpliendo con su labor docente una gran producción poética. Ortega y Gasset además de ser un filósofo y profesor de Metafísica en la Universidad de Madrid era también un brillante ensayista y escritor. Unamuno además de ser rector  y gran profesor redactó numerosas obras a lo largo de su vida. El mismo Gustavo Bueno no paró de escribir de forma continua siendo a la vez un ilustre y excepcional profesor a lo largo de su gran carrera académica. La lista de filósofos y literatos que han  escrito, de modo paralelo a su labor docente es extensísima. Y esto también ocurre actualmente.
Por ejemplo, el filósofo idealista alemán Schelling escribió  uno de sus libros más importantes titulado Sistema del idealismo trascendental en el invierno de 1799-1800. El contenido del mismo fue explicado en los sucesivos cursos universitarios  que impartió. Lo que hizo posible perfilara de modo más preciso el método que había creado. También pudo aclarar oscuridades y dar una mayor fuerza a sus teorías filosóficas. Además, Schelling en su Filosofía del arte trata temas de la estética que son un voluminoso conjunto de conferencias que pronunció en la Universidad de Jena durante el semestre de invierno de 1802-1803.
Hegel fue un gran filósofo que  en 1808 fue nombrado director del Gimnasio de Núremberg, un centro educativo similar a un instituto de enseñanza secundaria actual, y ejerció el cargo hasta 1816 en que fue nombrado profesor de filosofía en la Universidad de Heidelberg. Y resulta que escribió su obra más compleja y  que es la Ciencia de la lógica mientras era director y profesor de un centro educativo de enseñanza media en el que impartía clases. Las dos partes del citado libro fueron publicadas en 1812 y 1816.
También Kant en sus Lecciones de ética y en otros libros nos muestra la relevancia de los tratados para explicar las doctrinas. En las mismas se trazan las líneas maestras del razonamiento kantiano que conducen a un formalismo ético. Son lecciones impartidas en la Universidad de Königsberg. Escribe Kant: “El principio de la moralidad tiene su fundamento en el entendimiento y puede ser examinado completamente a priori”.
Estos insignes ejemplos que he descrito son una muestra de un planteamiento que pretende poner de manifiesto que escribir y enseñar  son actividades muy útiles para todos. Y no se pueden separar artificialmente como si fueran algo opuesto, todo lo contrario.
Aunque es cierto que en la era de imagen en la que estamos viviendo se infravalora, tal vez, la producción escrita en algunos ámbitos de la sociedad. Pero, tiene una significación muy profunda que debe ser juzgada  realmente como se merece.
De hecho, cada persona que quiere escribir está en su perfecto derecho de hacerlo. Y la creación de escritos es un arte y  también es producción de cultura para el disfrute y aprendizaje del público lector. El número de escritos que se elabora y se publica y también su nivel y calidad es un indicador fiable de la actividad de los creadores de un país. Y no es algo que tenga que pasar desapercibido. Al contrario, hay que darle la relevancia que tiene, porque es el resultado de un esfuerzo gratificante, por parte de los que se dedican a escribir y también a investigar y enseñar en numerosos casos. Se deben reconocer los méritos objetivos de los que publican escritos con su dedicación personal y con una entrega convencida a la elaboración de escritos de distinto tipo.


lunes, 13 de febrero de 2017

FUGACIDAD VITAL



El tiempo huye y la vida también es relativamente breve aunque parezca larga. Esto ya lo sabían los antiguos. El mismo Séneca escribió acerca de la brevedad de la vida. Una existencia bien aprovechada puede ser larga, pero si se desaprovecha y dilapida absurdamente el tiempo del que se dispone puede ser corta. El estoicismo insistía en la serenidad del alma o tranquilidad del ánimo o en la imperturbabilidad ante los avatares que nos depara el devenir de las cosas y del mundo a los hombres. Un planteamiento compartido por las otras escuelas éticas helenísticas, de modo general.
Ya el filósofo y emperador Marco Aurelio que vivió desde el año 121 hasta el 180 de nuestra era en sus Pensamientos expresa una doctrina estoica que se manifiesta en su existencia personal  de un modo realmente admirable. Escribe Marco Aurelio sobre la duración de la existencia: “De la vida del hombre el tiempo es un punto, la sustancia fluye, la sensación es vaga, corruptible la fábrica del cuerpo todo, el alma desvarío, la suerte inaccesible a la conjetura, la fama incierta.” En efecto, la variación de las circunstancias y de la realidad   unidas  al azar presente, de modo continuo, en el desarrollo de los acontecimientos y en el curso de las vidas individuales da lugar a la incertidumbre. Pero puede ser superada con la razón, la prudencia y la inteligencia.
Marco Aurelio adopta una actitud estoica valiente ante la muerte, algo que es natural e inevitable, y ante las circunstancias difíciles que se presentan en la vida de los individuos.
Otro pensador de la época moderna elabora unas reflexiones muy profundas acerca de nuestra naturaleza mortal. Se trata de Montaigne. En sus famosos Ensayos plantea el problema de la muerte de una manera clara y precisa. La filosofía es una meditación de la muerte y también de la vida. Se aprende que somos seres destinados a desaparecer para siempre, desde una perspectiva puramente natural o materialista. Evidentemente, los que poseen creencias religiosas creen en la supervivencia del alma o lo que es lo mismo en su inmortalidad. O bien consideran que llegará la resurrección del cuerpo de cada uno.

Es significativo que Montaigne escriba que “Por encima de todas las ideas filosóficas, aun en lo referente a la virtud misma, el último fin de nuestra vida es el deleite”. Es una observación que en pleno siglo XXI se aplica de forma común. Estamos viviendo en la era del hedonismo y del consumismo. Montaigne de manera sagaz se da cuenta de la transitoriedad de las cosas y de las personas. Ya que también dice, muy sabiamente, que “El mucho vivir  y el corto vivir son idénticos ante la muerte”. No cabe duda de que la opción racional es vivir con la máxima intensidad posible para que las horas y los días parezcan realmente más de lo que ya son. Para que podamos atesorar nuevas experiencias, sentimientos, sensaciones, emociones y conocimientos, de un modo más eficiente. La calidad de los momentos de la vida y su intensificación es lo que realmente da mayor sentido a lo que hacemos. Si es que la vida tiene sentido, si se piensa en la perspectiva de la muerte.En cualquier caso, puede tenerlo, si se reflexiona y se vive al máximo para ser plenamente lo que queremos ser.

viernes, 10 de febrero de 2017

UN PODEMOS TRANSVERSAL



La creciente división interna existente estos últimos meses en Podemos perjudica  a la formación morada.No es racional que se manifieste un enfrentamiento visceral entre las dos cabezas rectoras de Podemos. No es lógico que se plantee el congreso con una actitud dicotómica de todo o nada.Y el órdago de Iglesias es especialmente dañino para el partido porque lo debilita y da una imagen de un planteamiento político al estilo de los viejos partidos políticos de siempre. La lucha descarnada por el poder no debe ser la forma de actuar de la dirección de este movimiento político y ciudadano.
Y considero que la responsabilidad la tiene Pablo Iglesias, porque  Errejón no se postula como candidato alternativo a la secretaría general. Parece una postura más comedida y sensata que no daña de hecho la cohesión del orgullo morado.
La posible dimisión de Iglesias es un gesto que expresa una ambición política que, a mi juicio, lo deslegitima para seguir al frente de Podemos, ya que supone la afirmación de un personalismo y un poder excesivo que no es lo más adecuado en un partido democrático sostenido por las decisiones y la voluntad de las bases. Los inscritos decidirán libremente.
La transversalidad ideológica reclamada por Íñigo Errejón es la salida natural y razonable para que Podemos pueda recuperar muchos más votos en las próximas elecciones y pueda aspirar a tener más fuerza y escaños en el Parlamento. También le puede dar el poder.
La pérdida de apoyo popular en los últimos comicios se debió a varias causas, pero una de ellas es que la gente tiene temor a un giro a la izquierda que despierta miedos  y recelos. Y la consecuencia es que se pierden cientos de miles  o un millón y pico de votos. 
Porque la gestión de las negociaciones para formar Gobierno tras el 20-D no fue un modelo de flexibilidad y coherencia, sino todo lo contrario, ya que se perdió una oportunidad histórica de constitución de un pacto político posible. Algo que también señala Errejón al decir que se negoció de forma improductiva y con soberbia e inmadurez.
Estoy convencido que lo mejor para Podemos es que gane Íñigo Errejón, por las razones anteriormente expuestas. Si triunfa y logra más votos Iglesias me parece que se entrará en una dinámica política muy negativa que acabará relegando a un segundo plano  a Podemos. Debe ser un partido integrador y no disgregador.
La opinión pública española va a estar atenta a lo que suceda en Vistalegre 2. Y, si se confirma la victoria de Iglesias, el desmantelamiento de la dirección de la formación puede ser el primer paso para su fraccionamiento y escisión con el paso de los meses. Si esto sucede será el fin de una formación que surgió del 15M, con un espíritu reivindicativo maravilloso.
También es cierto que en política se puede rectificar. Pablo Iglesias puede cambiar sus planteamientos maximalistas y ser más flexible y abierto a la aceptación de otras corrientes y formas de entender la estrategia ideológica y política de Podemos.
Los inscritos en Podemos creo que tendrían que pensar en el futuro de su formación y votar considerando que la fortaleza y la credibilidad de su partido está por encima de un personalismo supuestamente carismático.

miércoles, 8 de febrero de 2017

HUMANIDADES Y ERA DIGITAL


Existen nuevas posibilidades profesionales o trabajos  para las personas dedicadas a las Humanidades. Aunque también es cierto que, desgraciadamente, se están reduciendo las enseñanzas humanísticas. No es justo y adecuado, ya que es disciplinas como la Filosofía, el Latín, la Historia, etc., son esenciales e instrumentales para una formación completa y profunda de los ciudadanos.
La capacidad de pensar, razonar, argumentar, etc., son primordiales en una sociedad moderna y avanzada. No es algo de lo que se pueda prescindir y que no produzca consecuencias en el presente y en el futuro. Los humanistas, si se quiere la gente de letras, domina unos campos de conocimiento importantísimos.
Es indudable que las ciencias y la tecnología son una de las bases de nuestra sociedad y de nuestra forma de vida en la actualidad. Pero también lo son  las ciencias sociales o humanas. Ya se habla de Humanidades digitales y no me extraña.
La creación de marcos de sentido y de comprensión de la compleja realidad que nos ha tocado vivir es absolutamente necesaria. La necesidad de interpretar los nuevos avances y aplicaciones de las nuevas tecnologías y aplicaciones de los dispositivos electrónicos es un reto.Y se precisa pensamiento, capacidad de entender y también saber formular las preguntas más adecuadas en cada momento y situación.
Y a esto los sujetos que se dedican a las Humanidades pueden ser los que sepan plantear las interrogaciones decisivas para seguir mejorando y avanzando. Por ejemplo, las Leyes de la Robótica de Isaac Asimov establecen que los robots no dañen a los humanos ni por acción ni por omisión. Y el control de estos protocolos corresponde a filósofos, psicólogos, historiadores, sociólogos, etc., porque son los que analizan e investigan la realidad humana y social.
Los protocolos éticos son imprescindibles y los filósofos son los encargados de establecerlos y justificarlos. Ya que la tradición ética y filosófica supone un bagaje decisivo de cara a reafirmar los principios éticos mínimos que deben, a mi juicio, servir de base a la convivencia humana en la sociedad actual.
También existen riesgos en el ámbito de la Bioética, ya que, en mi opinión, el derecho a la vida y la prolongación de la existencia son algo indiscutible y que no deben ser objeto de planteamientos economicistas.  Por ejemplo, las declaraciones de un alto cargo japonés que venía a quejarse del gran número de personas mayores o de avanzada edad que vivían en su país no son justas y no respetan el derecho lógico a vivir el mayor número de años que se pueda.
De lo que se trata es que, con los grandes desarrollos tecnológicos del mundo digital en el que ya estamos, todos podamos disfrutar de unas mejores condiciones de vida y también tengamos una existencia más cómoda, satisfactoria y larga.

Según varios expertos en Inteligencia Artificial en los próximos años y decenios asistiremos a cambios tecnológicos muy rápidos que transformarán los estilos de vida de las personas de forma muy notable. Y el aumento de la longevidad será un hecho gracias a los extraordinarios avances de la medicina y de la biotecnología. Y conviene insistir en que las ciencias no están reñidas con las Humanidades, sino todo lo contrario, puesto que son complementarias. Los grandes genios, científicos e inventores del Renacimiento ya lo sabían y lo practicaban en su propia existencia. Pensemos en Leonardo da Vinci y en Galileo y Newton.