Publico artículos sobre cuestiones filosóficas y también sobre temas de interés general. Soy profesor de Filosofía, escritor y filósofo. Invito a los que lo deseen a visitar mi canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCcUgQXHBUIwjdluJYOHEpEA Libros de los que soy autor: Ensayos filosóficos, Esencia y transcendentalidad en el realismo de Zubiri, Diversa realidad y Perspectivas en Amazon y José Gaos y la filosofía coetánea, etcétera.
sábado, 30 de mayo de 2020
jueves, 28 de mayo de 2020
VIDEOTECA DE GUSTAVO BUENO
La producción
filosófica de Gustavo Bueno está de forma escrita en sus libros y
artículos que comprenden unos 60
millones de caracteres o, lo que es lo mismo, más de 20.000 páginas.
Pero el profesor Bueno
también quiso expresar sus planteamientos filosóficos en conferencias,
lecciones, encuentros, cursos, teselas, entrevistas e intervenciones en
televisión y en otros medios a lo largo de su extensa trayectoria académica.
Añadiendo también sus clases en la Universidad de Oviedo y su magisterio
anterior.
En relación con el
medio televisivo escribió dos libros: Televisión: apariencia y realidad
publicado en el año 2000 y
Telebasura y democracia en
2002. En el canal de Youtube de la Fundación
Gustavo Bueno está disponible el legado audiovisual de este gran filósofo que
es extenso y de extraordinario valor. Realizó críticas o análisis muy profundos
desde su materialismo filosófico sobre la bidimensionalidad de las imágenes en
las pantallas y también acerca de la experiencia directa de lo presencial, como
sucede en las representaciones teatrales.
Establece la
comparación entre las sombras superficiales que son las imágenes televisivas y
los cuerpos tridimensionales que se
observan desde una perspectiva
teorética en la realidad empírica de un modo no mediado electrónicamente.
Para Bueno la
televisión aunque es ontológica, ya que trata de la realidad no es englobable
de una manera académica dentro del ámbito de la filosofía. Es más bien una rama
de la Tecnología física o de la Historia de las tecnologías. También puede ser
incluida en la Sociología o en la Teoría de la Comunicación. Esto no impide que los fenómenos televisivos
no puedan ser objeto de críticas y reflexiones, todo lo contrario. Bueno
reflexionó sobre la televisión basura y consideró que Gran Hermano es un
programa que refleja el mundo que nos
rodea. Dijo que «cada pueblo tiene la televisión que
se merece».
De todos modos, se
evidenció que el medio televisivo con
audiencias de 11 millones de espectadores o de unos pocos millones en la
actualidad no deja tiempo suficiente
para el desarrollo de largas argumentaciones. Por tanto, es un medio que, en
general, es superficial y poco profundo, aunque existan excepciones como en el
pasado La clave y otros programas similares.
En relación con la
cuestión de la apariencia y la verdad la televisión nos muestra las diferencias
entre ambas, si interpretamos de forma profunda lo que nos aparece en pantalla.
Es posible una lectura filosófica de las imágenes o de las apariencias
visuales. En televisión escribe Bueno que «Habrá también que tener en cuenta los
casos en los cuales las apariencias no son falaces pero tampoco son veraces». Es cierto, puesto que en las obras teatrales los personajes
aunque son ficción no quieren engañar a los espectadores y buscan la
verosimilitud en sus acciones y lenguaje hablado.
La cultura visual es complementaria de la escrita y no puede
sustituirla. Esto también lo comprendió Gustavo Bueno extendiendo a través de
sus videos la influencia y el conocimiento del materialismo filosófico y, en
general, de la filosofía en todo el mundo. También dedicó su cerebro a investigar y analizar los
entresijos del cine y su directa relación con la filosofía y la vida.
En el presente y en el
futuro las grabaciones de los actos académicos
están cobrando fuerza y se realizan cada vez con más frecuencia y en
mayor número y es algo muy positivo, por
muchas razones. La ventaja de los videos y audios es que pueden ser vistos, escuchados
y revisados las veces que se desee y además servirán también para las futuras
generaciones que nos sucedan en el mundo. Y están permanentemente disponibles
durante las veinticuatro horas de cada día. Y los videos formativos son también
esenciales.
Actualmente, parece que los contenidos profundos
tienen menos éxito que los más superficiales y divertidos, como si los
filósofos tuvieran la obligación de ser entretenidos. El respeto al estilo
propio de cada pensador es una especie de regla de cortesía implícita. Si tuvieran alguna norma
que cumplir sería la de ser minuciosos y
profundos. Y los demás deberían escucharlos, si lo desean, con respeto. Los
científicos en sus conferencias comunican el resultado de sus investigaciones o
descubrimientos y lo suelen hacer con una jerga o con un lenguaje que es más
bien aburrido. La esposa de Darwin llegó a decirle a su propio marido que era
muy aburrido en sus conferencias y fue uno de los más geniales científicos de
todos los tiempos.
miércoles, 27 de mayo de 2020
martes, 26 de mayo de 2020
lunes, 25 de mayo de 2020
PERPLEJIDAD
En el libro Política
para perplejos el catedrático de
Filosofía Política Daniel Innerarity
expone y analiza los numerosos interrogantes que forman parte de la realidad cotidiana. Y esto
sucede porque el horizonte de lo que puede ocurrir es tan inmensamente extenso,
que no se puede disponer de cálculos sobre las sendas que va a seguir la sociedad
en el futuro. Todo es incierto. No hay nada que se pueda predecir con una
cierta aproximación plausible.
Aunque la primera
edición del libro es de marzo de 2018 sus páginas tratan de temas y asuntos que,
con las variaciones adecuadas, están plenamente vigentes en este año 2020.
Perplejidad es la
irresolución, confusión o duda acerca de
lo que se debe hacer en algo. Una de las cuestiones que trata el autor
del libro es la gestión de la ignorancia o, dicho de otro modo, la forma de
tomar decisiones sabiendo que no se puede conocer en su totalidad el conjunto
de elementos y aspectos a considerar a la hora de decidirse. Es una condición
de la vida misma que no debemos ignorar o pasar por alto.
En este sentido, ya en
la parte primera de la obra nos dice Innerarity que: «Tampoco sabemos muy bien en qué consiste cambiar el mundo ni
si somos quienes, en el mejor de los casos, lo cambiamos o si es el mundo el
que nos cambia imperceptiblemente». A mi juicio, es el fluir del tiempo lo que
nos cambia a todos y al mundo también de una manera inexorable. Con el paso de
los años todo se transforma. No cabe duda de que estamos asistiendo a un
aumento del azar y la injusticia en la sociedad, porque la masificación en
todos los ámbitos propicia que muchas situaciones no se resuelvan
satisfactoriamente.
Se entiende perfectamente que Daniel Innerarity
escriba: «¿Cómo hacer previsiones cuando no estamos en entornos de normalidad y
nada se repite?». Y esto se ha acentuado con la pandemia que en estos meses
estamos sufriendo y de la que parece que se va saliendo. Parece obligado pensar
en la redistribución de lo riqueza de los Estados, ya que se producen
desigualdades crecientes desde una perspectiva económica.
La innovación tecnológica debe estar
al servicio del bienestar, puesto que, si esto no se produce, el futuro
aumentará todavía más las desigualdades económicas y la injusticia social no
desaparecerá.
Indiscutiblemente, se echa de menos en
algunos ambientes la capacidad para centrarse en lo objetivo y en la verdad de los
hechos. Estos no deben ser manipulados
como ya afirmaba también Hannah Arendt.
Vivimos en una cultura de lo visual,
pero eso no significa que las argumentaciones pierdan valor ya que, al
contrario, son más decisivas aún que hace siglos. La función crítica de la
filosofía es absolutamente necesaria ante los acontecimientos que está viviendo
la gente en todo el mundo. Es lógico que
un pensador de la talla de Chomsky se refiera en sus análisis críticos ciertas élites que «quieren que no
reflexionéis sobre lo que verdaderamente pasa».
Ciertamente, en relación con la
revolución de los datos o del big data
Innerarity se muestra cauto y receloso, porque se da perfecta cuenta de los
peligros de la falta de teoría que sustente o apoye la interpretación de los
mismos. La objetividad en el manejo de los indicadores no siempre es lograda de
una manera total. Y esto produce inexactitudes y valoraciones sesgadas e
incorrectas.
Conviene poner de relieve que aunque
los datos siempre son importantes y poseen un significado interpretable,
también es evidente que los análisis cualitativos de la sociedad son
fundamentales para poder entender en profundidad los cambios sociales y las
cuestiones relativas a los grupos existentes en la sociedad. Por otra parte,
también es cierto que la cuantificación es útil para reducir la confusión y el
caos de la excesiva información existente diariamente a través de fuentes y medios muy diversos.
En el ámbito de la política es
esencial saber controlar las emociones y los sentimientos y esto es aplicable
tanto a los políticos como a los ciudadanos. Ya que como escribe Innerarity «El
desconcierto político tiene más que ver
con la incapacidad de reconocer y
gestionar nuestra pasiones que con el orden de los conocimientos». Los modos de
vida ya hace unos años que están cambiando. A partir de este año 2020 los
cambios van a ser de mayor profundidad todavía. Y esto mismo también va a
afectar a la política en todos los aspectos.
jueves, 21 de mayo de 2020
JULIÁN MARÍAS
Uno de los grandes
filósofos españoles es Julián Marías. No solo por su magisterio como profesor, sino también por su labor de conferenciante y
escritor. Su producción filosófica es muy abundante. También fue un ávido
lector que leyó más de 36.000 libros durante su vida.
Fue discípulo y amigo
de Ortega y Gasset y formó parte de la Escuela de Madrid de filosofía junto con Xavier Zubiri, José
Gaos y Manuel García Morente. Fundó junto con Ortega en 1948 el Instituto de Humanidades en
Madrid. Nació en Valladolid en 1914 y
falleció en Madrid el año 2005. Recibió numerosas distinciones: Premio Princesa
de Asturias de Comunicación y
Humanidades en 1996, Medalla de Oro al
Mérito en las Bellas Artes, Gran Cruz de
la Orden Civil de Alfonso X el Sabio en
1978, etcétera.
Fue un destacado conferenciante en numerosos países de Europa y América y profesor en varias
universidades de Estados Unidos. También colaboró en diversos periódicos con
artículos. En cuanto a su pensamiento cabe decir que la filosofía forma parte
de la vida y es la que nos ayuda a saber
lo que es la realidad. La filosofía es un saber radical. Y la vida tiene una
estructura empírica o experiencial, en comunicación con los otros. El hombre para Marías es «una realidad radicada que descubro en
mi vida, como las demás».
Escribió numerosas
obras de filosofía. Además a través de las grabaciones en vídeo de sus
lecciones y conferencias podemos aprovecharnos hoy en día también de sus
enseñanzas. Aunque la fuente primordial son sus tratados y artículos.
En su libro La
felicidad humana de 1989 explicita sus concepciones sobre los múltiples y diversos
aspectos de lo que se entiende por bienestar o dicha. A lo largo de 385 páginas Marías detalla numerosas
variaciones de los sentidos e interpretaciones de la felicidad en conexión con
el mundo moderno, con los proyectos humanos, y también con análisis históricos
y antropológicos. Respecto al sentido de la vida escribe que «si se omite la pregunta o no se encuentra la respuesta, no es
posible la felicidad; el sentido no se identifica con la felicidad, pero es
condición de ella».
La temporalidad y el azar
forman parte esencial de la existencia humana lo que no significa que el
esfuerzo perseverante no sea fundamental para alcanzar las metas que pueden
fijarse en los proyectos individuales. Escribe Marías que «El hombre se juega la vida a trozos: cuando ejecuta una
acción, cuando dedica su tiempo a algo, se está jugando la vida
fragmentariamente». Aunque esto tiene también sus
matices, ya que siempre se puede rectificar en el curso de la vida y orientarla
de muy diferentes maneras en función de sentimientos y emociones y también
desde una cierta prudencia.
La felicidad puede
interpretarse y entenderse de muchos modos. La búsqueda de los placeres es una
de las tareas de la vida. Pero, es cierto que no lo es todo ya que como dice
Julián Marías «El placer es instantáneo, y queremos perpetuarlo, le pedimos
eternidad, como decía Nietzsche,
quisiéramos eternizar el momento de
placer, pero pasa». De todos modos, también es
reconocible la estabilidad relativa de la existencia. No hay nada permanente excepto el transcurso
del propio tiempo.
De todas maneras,
Julián Marías aunque parte de un cierto optimismo antropológico es consciente
de la fragilidad de la existencia, ya
que es verdad que el núcleo de la misma vida es inseguridad e inquietud por
causa de las circunstancias y de muchas vicisitudes que no dependen de las
propias personas, en muchos casos. Un ejemplo muy claro es la pandemia
producida por el coronavirus que ha cambiado radicalmente las formas de vivir
en el planeta.
Se comprende que
Marías diga que «En definitiva,
podríamos decir que la felicidad es
aquello a lo que se dice sí, aquello que sentimos como nuestra inexorable
realidad». En efecto, cada persona tiene que encontrar su peculiar modo de ser
feliz y como también decía Bauman no existen fórmulas universales para ser
felices, ya que es una cuestión muy personal y que depende de los gustos y
caracteres de las personas. Si bien, el mismo Julián Marías reconoce el valor
de la inteligencia emocional para descubrir lo que nos puede hacer más felices.
Algo que está unido a la capacidad de proyectar consustancial a los seres
humanos, puesto que es uno de los rasgos
definitorios de los sujetos junto con su libertad en todos los sentidos
imaginables.
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