Publico artículos sobre cuestiones filosóficas y también sobre temas de interés general. Soy profesor de Filosofía, escritor y filósofo. Invito a los que lo deseen a visitar mi canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCcUgQXHBUIwjdluJYOHEpEA Libros de los que soy autor: Ensayos filosóficos, Esencia y transcendentalidad en el realismo de Zubiri, Diversa realidad y Perspectivas en Amazon y José Gaos y la filosofía coetánea, etcétera.
lunes, 9 de noviembre de 2020
domingo, 8 de noviembre de 2020
sábado, 7 de noviembre de 2020
jueves, 5 de noviembre de 2020
SÓCRATES Y LA MORAL
El libro El balcón de Sócrates es una obra interesante
que desarrolla numerosos aspectos del universalismo moral del maestro de Platón
desde una perspectiva tanto filosófica como educativa. El autor José María
Barrio es un filósofo de la educación profundo
y que también sabe criticar los desajustes o las deficiencias existentes en los procesos formativos
en nuestro país.
Barrio apuesta
decididamente por una apertura al mundo que reduzca el excesivo nivel de
egoísmo existente. No cabe duda de que la conversación, el diálogo y la actitud
reflexiva son palancas que impulsan el autoconocimiento y la formación.
Entendiendo y queriendo nos abrimos más a la vida y al mundo.
Dice Barrio Maestre
que «es imposible educar desde la actitud del relativismo escéptico,
tan extendida en el actual contexto
cultural europeo».
Es cierto que el lenguaje sirve de conexión con la realidad. Para
Sócrates es evidente que la búsqueda de la verdad es la tarea esencial de la
Filosofía por medio de un logos discursivo.
Desde la perspectiva
socrática se puede plantear que existe la posibilidad de llegar a un
convencimiento verdadero que sea aceptado por varias personas. Desde la
filosofía la capacidad de razonar es la que nos une a la verdad. Y esto lo
practicó Sócrates con sus
conversaciones.
Es evidente que las
preguntas y respuestas en los diálogos socráticos buscan la distinción entre el bien y el mal y
entre la verdad y la falsedad. La rectitud moral y la justicia están presentes
en el procedimiento de indagación de este filósofo que se cuestiona todo.
En este sentido, la
educación también es una actividad indagatoria que busca extraer lo mejor de
los alumnos en relación con el desarrollo y ejercicio de sus capacidades y
habilidades. La enseñanza es una actividad y no es una simple acumulación de
ideas hecha de modo pasivo.
La función
humanizadora de la filosofía se plasma muy claramente en la filosofía socrática
y también en la kantiana. Todos los seres humanos pueden aspirar a ser mejores
de lo que ya son o a perfeccionarse y esta tarea solo finaliza con la muerte.
Siempre se puede ser más de lo que ya se es.
La superación de sí
mismo está presente en la pedagogía moderna y también forma parte de la actitud
dialogante, reflexiva y ética de Sócrates. Y todo esto partiendo de la
confianza en uno mismo y en los demás.
Ya Aristóteles hablaba
de la educación de los sentimientos y es verdad que es fundamental para
cualquier proceso educativo. Es cierto que con el lenguaje el ser humano dota a
la realidad de sentido o de significación desde un planteamiento ontológico o
metafísico.
Como escribe Barrio
Maestre «La educación se resuelve en aprender a distinguir». Si en la era digital actual mucha gente desprecia la
capacidad de diferenciar se empobrece la función argumentativa. Pensar no es
algo secundario sino que es esencial, pero de una manera profunda y amplia y
esto es lo realmente decisivo.
En la sociedad de la
prisa o de la aceleración se está perdiendo la actitud reflexiva y se sustituye
por la rapidez y la impulsividad o por una especie de nihilismo. La banalidad y
lo superficial está llenando la denominada cultura de masas. A esto se oponía
Sócrates.
En realidad, estamos
viviendo en una sociedad occidental en la que una parte considerable de los
mensajes y de las reacciones son simples y superficiales. Parece que se
pretende vivir la vida como viene sin
mayores preguntas y cuestionamientos. Casi todo se vuelve indiferente excepto lo que es divertido. La
utilidad inmediata es lo que más se busca de modo general.
Parece que la verdad,
la razón, la justicia, la bondad, la sinceridad, y otros valores éticos están relegados a un segundo término. Es la
sociedad líquida de Bauman en la que las referencias estables parece que
pierden todo su sentido.
Indudablemente, en la
educación se pretende que los alumnos se
inicien en la percepción racional del mundo y que adquieran un pensamiento
crítico y coherente. Y esto se desarrolla o potencia con el desarrollo de destrezas cognitivas y también con la consolidación de una forma
de pensar que no se centre de modo exclusivo en lo inmediato. Pensar a largo
plazo también es importante para la maduración mental de los adolescentes.
Vivimos en un contexto
deseducativo ya que la televisión es pura distracción de la realidad. Por
tanto, se entiende perfectamente que la labor de los profesores sea muy meritoria.
Las mentes de una parte de la gente están invadidas por la cultura de la
imagen y de lo superficial e indiferente.
miércoles, 4 de noviembre de 2020
martes, 3 de noviembre de 2020
SALUD O ECONOMÍA
Con las decisiones que
está tomando el Gobierno central se
deduce claramente que se está considerando y dando más valor a la economía que
a la salud. Es un gravísimo error. Y es una falta de responsabilidad en
relación con el derecho a la atención sanitaria de todos los ciudadanos. La técnica del ensayo y error
no debe ser la propia del campo de la atención hospitalaria ni tampoco de la
gestión de la misma.
Es necesario que
pongan en marcha medidas de restricción de la movilidad que sean completas y no
parciales o a medias, ya que es la única forma de hacer que baje
considerablemente el excesivo número de personas que se contagian por
coronavirus.
La medida más
efectiva, sin ninguna duda, es el confinamiento domiciliario, según dicen los
expertos. Con las medidas de restricción que impone el Gobierno del Principado
de Asturias creo que no se va a conseguir una gran reducción en la cifra de
contagios, porque no se aplica todavía el confinamiento en casa.
A mi juicio, se está
perdiendo un tiempo precioso y se está dejando avanzar al Covid-19. En las
últimas 24 horas Asturias ha registrado
18 fallecidos y 245 nuevos casos con una población de aproximadamente un
millón de habitantes. El esperar ha dicho el exdirector de emergencias de la
OMS Daniel López Acuña tiene un coste en
vidas. Es cierto, sin duda.
Con el coronavirus no
valen las actitudes especulativas y se
deben tomar, de manera inmediata, medidas de control de la movilidad muy duras.
El Gobierno español no se preparó
durante el verano ante la previsión de que iba a haber una segunda ola de la pandemia muy
fuerte en el otoño. Y las consecuencias
las estamos sufriendo ahora.
Es urgente que se
contrate más personal sanitario y que haya más hospitales de campaña o más
instalaciones sanitarias de calidad. El sistema de salud está prácticamente
colapsado y este mes de noviembre y los siguientes serán muy duros. Y es
evidente que todos los ciudadanos tienen derecho a una atención médica
adecuada.
Francia ha puesto en
vigor un confinamiento mucho más duro y que durará hasta el 1 de diciembre.
Este pasado fin de semana ha dejado en nuestro país 55.000 contagios y 379
fallecidos. No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de la situación
crítica que está atravesando nuestra
nación.
El 9 de noviembre el
Gobierno de Pedro Sánchez valorará el nivel de aumento de los contagios para,
tal vez, autorizar a varias Comunidades Autónomas el confinamiento
domiciliario.
En Cataluña en los
datos registrados las últimas 24 horas se han contabilizado más de 6.000
contagios. Son cifras exponenciales. Y no es suficiente con decir que han
bajado algo los casos de nuevos contagios, si es que se logra con las medidas
actuales.
Pensar que se va a
salvar la campaña de Navidad es vivir de ilusiones intentando infundir falsas
esperanzas a la ciudadanía. Lo que se debería hacer es decir la verdad y no
ocultar la realidad de lo que está sucediendo. La salud no se puede supeditar a
la economía y es lo que, en mi opinión, está haciendo el Gobierno en estos
momentos.
Si se ordena el
confinamiento en casa tiene que ser completo para las actividades no esenciales
y también para toda la actividad
escolar. La enseñanza online es posible y ya se ha puesto en práctica durante
la primera ola de la pandemia con buenos resultados. Lo primero es proteger la
salud y después viene todo lo demás. No al revés.
Daniel López Acuña,
experto en cuestiones sanitarias, se ha mostrado convencido de que lo mejor es
cerrar, al menos durante 15 días toda la actividad no esencial y también toda
la enseñanza presencial para cerrar un boquete abierto en el dique de
contención, por medio del confinamiento domiciliario.
Ya que, por ejemplo,
los asintomáticos son foco de contagios y los hay en todas las edades y
también las conductas de riesgo que están a la orden del día en diversos
espacios de convivencia.
La vida social no se
desarrolla en compartimentos estancos y las relaciones interpersonales o
sociales son difíciles de controlar. El comportamiento incívico e irresponsable
existe en relación con gente que no se
pone la mascarilla o se la pone mal y
con la que hace fiestas ilegales en sus domicilios y botellones en todo el territorio
español. También con los que no respetan la distancia de seguridad y tiene como
consecuencia que se siga acelerando la expansión del coronavirus.