Publico artículos sobre cuestiones filosóficas y también sobre temas de interés general. Soy profesor de Filosofía, escritor y filósofo. Invito a los que lo deseen a visitar mi canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCcUgQXHBUIwjdluJYOHEpEA Libros de los que soy autor: Ensayos filosóficos, Esencia y transcendentalidad en el realismo de Zubiri, Diversa realidad y Perspectivas en Amazon y José Gaos y la filosofía coetánea, etcétera.
sábado, 16 de mayo de 2020
viernes, 15 de mayo de 2020
jueves, 14 de mayo de 2020
RIESGO DE CONTAGIO
Ciertamente, la
situación por causa del coronavirus en España y en gran parte del mundo es, a
mi juicio, preocupante. Y más después de los primeros datos del estudio de prevalencia. La cifra de un 5% de
contagiados en el estado español, aunque es baja porcentualmente deja claro
que, como mínimo, 2.350.000 españoles ya han sido afectados por el Covid-19 y
ya no tienen infección activa. La muestra es de casi 70.000 participantes.
El test aplicado
detecta también anticuerpos IgM que se
producen a partir del sexto o séptimo día de la aparición de los síntomas. Parece que alrededor de un 90% de los
contagios no han sido detectados por el sistema sanitario español. Algo
fácilmente entendible, si se considera lo que sucedió en los meses de marzo y
abril principalmente, con la sanidad casi desbordada y con la falta de respiradores para todos y
de equipos de protección adecuados para todo el personal sanitario.
Como se sabe la
inmunidad de grupo o de rebaño se alcanza, según los expertos en estas
cuestiones médicas, con una prevalencia del 60%. Aunque entran las dudas sobre
que será mejor. De todas formas, el porcentaje del 1% de mortalidad de los
casos tratados parece que es de las más altas en nuestro país, en comparación
con otros.
Tal vez sea debido a
la virulencia especial del coranavirus que ha llegado a nuestro territorio o a
otros factores por saber o investigar. No ha habido contagio masivo, pero eso
no quiere decir que no se deba extremar la prudencia y la cautela en relación con
el uso de la mascarilla y la distancia social de dos metros. Si esto no se respeta, por una parte de la
población, el riesgo de contagios se dispara de una manera inevitable. Depende
de la responsabilidad individual y de la racionalidad de cada uno.
Somos seres
racionales, ya lo decía Aristóteles, pero no
es suficiente con decirlo es preciso demostrarlo o ponerlo de manifiesto
con los comportamientos en la interacción social. Es una cuestión de vida o
muerte, no es una broma. Y ya están aumentando los contagios y las muertes.
Con el
desconfinamiento o la desescalada nos jugamos mucho. Y podemos volver al
confinamiento si no se cumplen las medidas a rajatabla por todos. No vale que
una parte las cumpla y otra no. Volveríamos al encierro en casa.
La población en un
porcentaje del 95% no está inmunizada. No se sabe si la inmunidad es
permanente o dura un año o dos. Casi
todo son interrogantes. Tampoco se puede asegurar que una vacuna efectiva
contra el coronavirus esté disponible para todos a principios del año 2021
Incluso algunos expertos creen que se tardará cinco años en poder tener una
vacuna. Otros dicen que tendremos que
aprender a convivir con el Covid-19 para siempre. Casi todo son especulaciones.
Las certezas se están
encontrando a través de la investigación científica y también por ensayo y
error. Se van probando métodos de control con la supervisión de los
expertos y se van observando los
resultados.
Los temidos rebrotes
pueden ocurrir en otoño o en el primer trimestre del próximo año, según
pronostican los científicos e investigadores. Pero también pueden adelantarse,
si no se observa por parte de toda la población una conducta responsable de
cara a uno mismo y a los demás, en
directa relación con las medidas de distanciamiento social y de uso de la
mascarilla.
Si por mi fuera se
tendrían que usar obligatoriamente las mascarillas en espacios públicos para
evitar la transmisión del coronavirus. Está demostrado científicamente que es
una barrera eficaz y que evita contagios y salva vidas. Garantizar la salud y
la supervivencia es mejor que enfermar o morir por no usar la mascarilla por su
incomodidad. Es preferible estar algo incómodo pero vivir que disfrutar del
máximo confort y morir antes de tiempo por el Covid-19. Exceptuando los que no pueden
llevarla por razones médicas.
El orden, la
responsabilidad y la disciplina son importantes en todos los órdenes de la vida
y especialmente en la situación causada por esta nueva peste que es el
coronavirus. Aparentemente, un mal silencioso y minúsculo, pero que puede
quitar la vida de modos terribles. Quizás, no fuera mala idea que se publicaran
relatos o testimonios de lo que muchos pacientes con coronavirus han sufrido en
estados de mucha gravedad y lo que han sentido
para que toda la población recapacite y reflexione más. Nos estamos enfrentando
a un cambio de época.
miércoles, 13 de mayo de 2020
martes, 12 de mayo de 2020
lunes, 11 de mayo de 2020
CAOS TOTAL
Llaman al INEM, según
oigo, y los contestadores están sobresaturados. Los números de teléfono en los
que sale un contestador es algo frecuente y después pasa a automático y se corta la
llamada, etcétera. Inaudito. Es un descontrol total.
Existen quejas por falta
de atención a las personas que no tienen ni paro ni ERTE ni nada y no tienen ni
donde vivir ni dónde comer y son personas que nunca estuvieron en la pobreza.
Soluciones ya. 700.000 afectados por ERTE no han cobrado la prestación. La
gente no puede esperar para comer.
Porque aumenta el
número de familias que necesitan ayuda para comer. Cruz Roja y Atresmedia se
unen para ayudar a los desfavorecidos y también Cáritas ofrece asistencia a los
que la necesitan, pero no es suficiente.
El Gobierno tiene que
tomar cartas en el asunto ya, porque mucha gente no puede esperar más en esta
situación a junio para recibir el ingreso mínimo vital y eso suponiendo que lo
puedan lograr con los requisitos que tienen que cumplir.
Si los que no eran pobres
ahora lo son y los que ya lo eran son los que mueren, al igual que una parte de
los pensionistas, hay personas que piensan que, de esta manera, se
pagan menos pensiones. Y debe primar la salud y la vida y no la economía,
porque, de no ser así, es como volver a los tiempos bárbaros o al salvajismo
del sálvese quien pueda.
Los recortes en
Sanidad están pagándose con creces por desgracia. Que contraten a todas las
personas que les rescindieron el contrato en el ámbito sanitario y que se ponga el sistema sanitario al nivel
asistencial de hace diez o quince años. Es inaudito que en los tiempos que
estamos y con la pandemia que tenemos se
pretenda priorizar la economía por encima de la salud de todos. A ver si somos
un poco personas.
Por ejemplo, el Hospital
de Cabueñes de Gijón iba a ser ampliado, por el aumento de la presión
asistencial se entiende, pero por causa de la pandemia del coronavirus se ha
paralizado el plan de construcción.
A mi juicio, lo que es
indudable es que estar vivo es más importante que cualquier variable económica.
Los estados actuales tienen numerosos mecanismos para afrontar la crisis
económica. Pueden hasta endeudarse o incrementar las ayudas económicas a más
cantidad de personas, a través de la renta mínima, a todos los sectores de
población que la necesiten. Es una forma también de redistribución que
garantiza que todas las personas tengan sin excepciones un ingreso mínimo para
poder vivir con dignidad.
Se comprende que la
fase 1 sea algo gozoso, porque permite aliviar un poco la crisis económica y
también las posibilidades de compra y ocio de los ciudadanos. Pero hay un claro
peligro y es que, si se disparen otra vez los contagios y lleguemos en unas
semanas o meses a la situación del principio de la difusión de la pandemia, las
consecuencias serán mucho peores todavía
o podrían serlo. De hecho, la tasa de contagios sube en Alemania en plena
desescalada y es un dato de hoy mismo 11 de mayo de 2020. Es un ejemplo de lo
que puede pasar en España en las próximas semanas y meses.
Por tanto, debe
extremarse la cautela en relación con la distancia social de dos metros y con
el uso de la mascarilla en casi todos los espacios, así como con la higiene de
manos. Si una parte de la población que puede ser de un tercio o casi la mitad
no sigue a rajatabla las medidas impuestas por el Gobierno el riesgo de
rebrotes se multiplica. Es así de claro y rotundo. Se puede mirar para otro
lado y tomarlo a broma, pero luego no valdrá de nada quejarse por la situación
a la que se llegue. La responsabilidad individual es la clave en un país con 47
millones de habitantes.
Por muchos controles
que se realicen, si no se respetan las normas de seguridad para evitar
contagios, no creo que salgamos bien como país de esta terrible pandemia. El
coronavirus no ha desaparecido sigue presente y no conviene olvidarlo de cara a
los meses de las vacaciones y el calor. Según uno de los tres virólogos más
importantes del mundo, que es Adolfo García Sastre, hay diez veces más
infectados de los que aparecen en los recuentos oficiales de los gobiernos. Con
lo que en España podría haber no 227.436
contagiados sino 2.274.360, en realidad. Y ya han muerto 26.744 personas en
nuestro país. Sobran los comentarios.
domingo, 10 de mayo de 2020
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