Publico artículos sobre cuestiones filosóficas y también sobre temas de interés general. Soy profesor de Filosofía, escritor y filósofo. Invito a los que lo deseen a visitar mi canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCcUgQXHBUIwjdluJYOHEpEA Libros de los que soy autor: Ensayos filosóficos, Esencia y transcendentalidad en el realismo de Zubiri, Diversa realidad y Perspectivas en Amazon y José Gaos y la filosofía coetánea, etcétera.
viernes, 6 de septiembre de 2019
jueves, 5 de septiembre de 2019
BREXIT YA
El laberinto político
en el que está la política británica está perjudicando a todo el continente. Lo
que no es admisible, a mi juicio, es que la Unión Europea tenga que estar
soportando las continuas polémicas y cambios de rumbo del Parlamento inglés o de
las fuerzas políticas que lo integran. Para llegar a este nivel de caos y
contradicciones continuas era mejor que el Reino Unido se quedara en la Unión
Europea. Lo que es insostenible para los demás países europeos es tener que
soportar durante meses o años las constantes exigencias de renegociación de los
laboristas y de los conservadores o de sus líderes.
Que el Parlamento
británico haya bloqueado los planes del Brexit duro o extremo del Primer
Ministro Boris Johnson me parece que es muy negativo, al igual que impedir la
convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 15 de octubre. En lo
referido a la suspensión parlamentaria establecida por Johnson un tribunal
escocés desestimó esta semana su anulación por ser antidemocrática. Y otras instancias
judiciales supongo que con criterios parecidos reconocerán que la suspensión
temporal del Parlamento está dentro de los parámetros democráticos.
En mi opinión, la
política inglesa está llegando a niveles
kafkianos. Es como si fueran el ombligo del mundo y los demás países
europeos o la Unión Europea tuviera la obligación de aceptar, de modo
incondicional, las exigencias británicas. No se puede estar renegociando
eternamente. A pesar de que las
instituciones comunitarias ya han dicho por activa y pasiva que no se va a
cambiar nada de lo ya acordado, los máximos representantes de la política
británica siguen insistiendo en unas propuestas que son absolutamente
inadmisibles. Porque, si se aceptaran
eso supondría, entre otras cosas, que un país puede salir de la Unión Europea
imponiendo sus propias condiciones al resto de países comunitarios.
En Bruselas ya se ha
dicho públicamente que la Unión Europea podrá liberar fondos si hay un Brexit
duro. En cualquier caso, si estamos en un periodo de recesión económica en el
continente europeo, como dicen algunos expertos, me parece bien que se tomen este tipo de
medidas de ajuste y de reforzamiento económico.
Al final, tal vez, lo
mejor para el Reino Unido sea dar marcha atrás y que se celebre un nuevo referéndum
para volver a la Unión Europea. Porque está claro que no pueden imponer sus
condiciones a base de insistencia y de
bloqueos continuos sin aparente fin previsible. Porque han entrado en un bucle
del que no se ve solución.
Es como si los
partidos políticos británicos pretendieran que después de tantos intentos de
renegociación las instituciones comunitarias tuvieran que aceptar la necesidad
de rendirse a la tenacidad de los políticos ingleses y aceptar sus
planteamientos. Si así fuera, Europa habría cedido en sus razones y derechos al
poder de la política inglesa. Y esto crearía un precedente muy peligroso y que
afectaría, muy probablemente, a la estabilidad económica y política europea.
Esperemos que esta
situación llegue pronto a su fin y el Reino Unido salga de una vez con las
condiciones que ya están establecidas por Europa. Esto supondría que Gran
Bretaña tendría tiempo para readaptarse con la ayuda de la Mancomunidad
Británica de Naciones que, según algunos, sería un mercado que daría solución a
los supuestos problemas económicos y políticos que podrían producirse.
Lo que pone de
manifiesto el Brexit es que la política no se puede parecer a un folletón por
capítulos o entregas como si estuviéramos en el siglo XIX. Y el Parlamento
británico tiene que desprenderse de actitudes que serían las propias del
Imperio Británico, pero que actualmente no tienen sentido. El respeto a las
instituciones comunitarias y a las normas del derecho y a lo acordado debe ser
lo que debe guiar las decisiones políticas de
los británicos. La libertad política no permite tomar cualquier
decisión.
Me parece que en el
Reino Unido también una mitad de la ciudadanía, aproximadamente, no confía en
la fortaleza económica y política de Europa. Además, es racional pensar que una
vez que salga el Reino Unido de la Unión se tomarán medidas que compensen los
posibles problemas y desajustes. No hace falta poner la venda sin la herida. El
excesivo temor a las posibles consecuencias negativas del Brexit está
impidiendo, de momento, el avance de Europa y
puede perjudicar a todos los ciudadanos europeos y esto es injusto e
incoherente.
miércoles, 4 de septiembre de 2019
martes, 3 de septiembre de 2019
lunes, 2 de septiembre de 2019
PERCEPCIÓN Y APRENDIZAJE
El aprendizaje
significativo es un proceso asociativo y reconstructivo en el que los
estudiantes integran la información nueva con la ya previamente poseída. Es una
forma de aprender que fue desarrollada y explicada por el psicólogo y pedagogo
estadounidense David Ausubel y que concuerda perfectamente con la realidad
práctica de los aprendizajes reales.
Percibir, en cambio,
supone una especie de organización de los objetos captados por los sentidos con significados efectivos y
que dan sentido a lo aprehendido por los
órganos sensoriales como sensaciones. Por eso se habla de proceso
sensorial-perceptivo.
El psicólogo Leo
Postman en su libro Percepción y aprendizaje escribe acerca de las complejas
relaciones entre percepción y aprendizaje. Y se interesa por diversos esquemas
de explicación como son la fenomenología, el conductismo, la psicología de la
forma y otros. Postman nació en 1918 en San Petersburgo y murió en Estados
Unidos en el año 2004. Enseñó en la Universidad de California, Berkeley, desde
el año 1950 hasta su jubilación en 1987.
Si nos preguntamos si
la percepción se aprende o se modifica por el aprendizaje no cabe duda de que
así es. Las razones son, a mi juicio,
claras, pero conviene explicitarlas. Por ejemplo, los niños pequeños aprenden
por imitación y repetición y aumentan a la vez sus capacidades perceptivas o,
dicho de otra forma, aprenden a percibir cada vez mejor y a darle significación
a lo observado por los sentidos.
Además, el mismo
aprendizaje puede ser considerado como un proceso de cambios perceptuales y de
reconocimiento de estímulos y de creación de significaciones nuevas o
reconstruidas a partir de otras anteriores. El término proceso hace referencia
a actividad, cambio, transformación, modificaciones. Y esto es lo que sucede en
los aprendizajes.
Postman analiza
diversas corrientes psicológicas y
extrae conclusiones en este libro. También juzga los resultados de pruebas
perceptivas y de memoria. En relación
con la psicología de la forma Postman escribe: «Para los psicólogos de la Gestalt,
así también como para sus seguidores, los datos básicos de la percepción se dan
en la descripción fenomenológica. El método fenomenológico es considerado
esencial para el descubrimiento de las leyes configuracionales de la percepción». En este sentido, es evidente que las leyes perceptivas dan
un conocimiento esencial de lo que es realmente el proceso perceptivo y es
positivo que se enseñen o que sean conocidas por los propios estudiantes. En
cualquier caso, está fuera de duda que todo lo relacionado con la psicología
del aprendizaje es básico para la potenciación de una docencia que busque la
forma de que los sujetos que aprendan lo hagan de un mejor modo.
No es lo mismo el
recuerdo que el reconocimiento. Se puede
afirmar que en la memoria literal se
precisa de más tiempo de memorización,
de forma general. El reconocimiento al basarse en observaciones y percepciones
ya realizadas es menos difícil ya que se necesita menos esfuerzo de
procesamiento cerebral o cognitivo. Como dice Postman «El reconocimiento implica un “sentimiento de familiaridad”;
de allí entonces, que, por definición, dependa de la experiencia pasada, y
específicamente de la “comunicación” entre un proceso perceptual y las huellas
de la memoria». No cabe duda de que la sensibilidad puede ser desarrollada
también o aumentada. La sensorialidad nos mantiene comunicados con la realidad
del mundo. Las acciones orientadas eficazmente precisan de una adecuada
capacidad de percibir y juzgar la realidad en la que estamos insertos. Por
tanto, los procesos de formación construyen formas de entender lo real que
hacen posible la valoración correcta de oportunidades y riesgos en lo que se
hace o decide.
Indudablemente, los
factores afectivos y sociales son decisivos en la percepción y en la adaptación
al entorno en el que se vive.
No se ha reconocido
suficientemente el valor de la originalidad y la creatividad. Y es adecuado
poner el énfasis en que los grandes
inventores aplicaban su experiencia perceptiva a su tarea creativa para lograr sus grandes descubrimientos e
inventos. El individuo original o diferente no es peligroso, todo lo contrario.
Y los actos creativos son una necesidad social.
El conocimiento y la
interpretación se fundamentan en lo percibido y no puede ser de otra manera.
Por tanto, parece indiscutible que es preciso potenciar el autoaprendizaje
también y que, sin duda, promover e impulsar la creatividad y la autonomía
intelectual de los estudiantes es otro de los numerosos objetivos de una enseñanza
o formación de auténtica calidad.
domingo, 1 de septiembre de 2019
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