jueves, 9 de mayo de 2019

EXISTIR




El libro de Michel Onfray titulado La fuerza de existir es como dice el autor un manifiesto hedonista.Y se comprende perfectamente desde los planteamientos ateos de este filósofo francés.
Es evidente que filosofía y vida están intrínsecamente interconectadas o unidas. Ya que la capacidad de pensar no se ejercita en el vacío sino sobre y en la realidad. Como bien dice Onfray «La biografía de un filósofo no se limita al comentario de sus obras; abarca la naturaleza  de la relación entre sus escritos y su comportamiento. Sólo el conjunto puede llamarse una obra». En efecto, está claro que a  lo largo de la Historia de la Filosofía tanto Platón como Aristóteles y otros numerosos filósofos han mostrado en su producción escrita  y en sus enseñanzas y conductas que la filosofía lo abarca todo y no es algo separado de la existencia o de la vida. Es también el mismo existir en acto y en proceso.
Al reflexionar y escribir, al igual que al conversar o discutir, estamos poniendo en acción nuestro pensamiento o la filosofía que sentimos y expresamos con nuestras palabras y comportamientos. Aunque se puede diferenciar entre las teorías y la práctica todo queda englobado en un saber que se denomina  filosofía.
Se puede decir que Onfray está de acuerdo con la expresión del imperativo categórico hedonista que dice así: goza y haz gozar, sin hacer daño a nadie ni a ti mismo: ésa es la moral. Es la máxima de Chamfort. En este sentido parece una formulación de una ética consecuencialista y sobre todo utilitarista y pragmática. Es una moral material no formal a diferencia de la kantiana.
La filosofía de Michel Onfray plantea a lo largo de unos treinta libros una propuesta vital y un sistema a la vez. Es un planteamiento totalizador. Considera, al igual que el materialismo filosófico de Gustavo Bueno, que la filosofía es una crítica de otros saberes o ciencias y  concretamente de la totalidad de los conocimientos posibles.
Parte de un ateísmo posmoderno que delimita su carácter de pensamiento materialista que analiza los sistemas idealistas o espiritualistas como filosofías que no responden o no tienen suficientemente en cuenta  la realidad material de todo.
Las variaciones de su hedonismo materialista abarcan desde una bioética tecnófila hasta una política libertaria pasando por una ética que supone la construcción del sí mismo.
En relación con el enfoque de la ética para Onfray «La moral universal, eterna y trascendente, cede el paso a la ética particular, temporal e inmanente». Lo que sucede es que este planteamiento aunque puede ser aceptado de forma general como una descripción de lo que sucede en la sociedad del hiperconsumo puede ser complementado con matices básicos desde una perspectiva ética más general.
Se puede pensar que es posible la existencia de variaciones en los comportamientos de las personas en función de intereses particulares, pero respetando normas morales básicas  y que pueden caracterizarse como una ética mínima. Lo que no parece adecuado es un relativismo radical o un escepticismo extremo como manifestación de  las conductas de los sujetos en la vida social.
La crítica del apriorismo en el ámbito moral por parte de Onfray es entendible desde su perspectiva hedonista y materialista atea, pero es también matizable desde un enfoque que piense en la dignidad humana y claro está en los derechos humanos como referencia ética universal.
El hedonismo para este filósofo galo no supone que no haya que tener como ideal el surgimiento efectivo de lo humano en el hombre y la superación de lo animal en el sentido de cruel y salvaje. Y escribe en relación con esto lo siguiente: «Por supuesto, ya nadie cree en una línea divisoria clara y neta entre lo normal y lo patológico, la razón y la locura, la salud mental y los problemas de  conducta».
Es posible y deseable una dialéctica de la cortesía que afirma el cálculo prudente de los placeres y displaceres posibles. Es evidente que la práctica de la bondad o de la cortesía es una manera efectiva de mejorar las relaciones humanas.
La delicadeza, la urbanidad, el tacto, la amabilidad y el respeto son formas de expresar una ética hedonista y materialista y como se puede ver no se oponen a principios que proceden del ámbito religioso, ya que son coincidentes en muchos aspectos. Desde los planteamientos libertarios de Onfray se trata de alcanzar  la serenidad mental.

EXISTIR

martes, 7 de mayo de 2019

EDUCACIÓN CREATIVA




Los principios de la Institución Libre de Enseñanza son un claro ejemplo de la importancia de la libertad de cátedra y de una formación libre de dogmatismos y basada en la crítica de ideas.
Uno de los creadores de esta institución educativa que fue Giner de los Ríos escribe que está en contra del «sistema memorista, mecánico, dirigido a nuestras facultades inferiores, para las cuales se digna promulgar  en solemne revelación académica la verdad, oficialmente averiguada y definida, librándonos  de aquel trabajo de buscarla  por nosotros mismos, que Lessing reputaba el  más característico de seres racionales».
Debe haber un sentido activo de búsqueda del saber o del conocimiento por parte de los estudiantes. El método socrático y la intuición son formas muy apropiadas que propician la espontaneidad y la creatividad de los alumnos. Ya que estos no son un depósito de conocimientos sino que deben ser sujetos activos de su aprendizaje.
Investigando, dudando, criticando ideas, cuestionando planteamientos, argumentando de modo coherente y lógico, etcétera. Intentando autoaprender también con la indispensable orientación y apoyo de los profesores.
Existe una continuidad en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es cierto que en función del nivel cognitivo y de las diferentes edades los contenidos deben ajustarse a las habilidades y capacidades intelectuales características de cada periodo  del desarrollo mental de los alumnos.
Lo que no significa que no pueda pensarse en una escuela o educación unificada que comprenda las necesidades de los niños, adolescentes y adultos en su proceso de formación reglada.
La Institución Libre de Enseñanza era partidaria de una escuela mixta, porque se pensaba que favorecía mejor la conquista de la igualdad de género real y no solamente sobre el papel o en teoría. En definitiva, la coeducación era ya en aquellos tiempos una forma de impulsar de modo rotundo los derechos de la mujer en el último tercio del siglo XIX y en la primera parte del siglo XX.  Ciertamente se abrió  la senda de la igualdad del hombre y la mujer a través de la educación compartida.
Si se piensa en una serie de hábitos que promueven la creatividad en la educación cabe pensar  en la capacidad crítica,  actitud emprendedora, creatividad y desarrollo o potenciación de la imaginación.  La  curiosidad puede ser la auténtica motivación que sostiene la pasión por saber o por conocer.
Indudablemente tanto las investigaciones del profesor Eisner de la Universidad de Stanford como la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner ponen de manifiesto que el estudio y aprendizaje de las artes potencia la sensibilidad y favorece el mayor desarrollo de destrezas y habilidades. Y esto es aplicable también de forma general a todas las Humanidades. La filosofía, la música, el latín y el griego, la historia, etcétera., son campos del conocimiento que son un arte o se interesan por el mismo. Y permiten fomentar la perseverancia y la capacidad de afrontar lo inesperado y también el poder  de la improvisación, si es necesario. Este tipo de materias muestran múltiples perspectivas o posibilidades del mundo en el que estamos inmersos.
Enseñan también que con esfuerzo continuado se puede lograr mucho más de lo que a priori se puede pensar. Además, en todo proceso educativo se pone de relieve que puede haber varias o múltiples soluciones para un problema, en muchos casos. Tanto el pensamiento convergente como el divergente son útiles y necesarios, según las situaciones.
Aplicando procedimientos como los ya explicados se requiere por parte de los estudiantes   una actitud activa  en su aprendizaje. Y si además el hábito lector se refuerza y consolida lo demás no suele plantear problemas serios, ya que con constancia y dedicación las metas del aprendizaje pueden ser  superadas, de forma general, y sin excesivo esfuerzo.
La motivación intrínseca es la realmente más útil, ya que supone la persecución de un propósito, intención  o finalidad y mueve a ser mejores. La búsqueda de la excelencia es lo deseable  en todos los aspectos. Y esto en la enseñanza es uno de los principios  a tener en consideración.
Indudablemente, el refuerzo educativo o el apoyo a los alumnos con más dificultades de comprensión es una de las tareas más importantes en una enseñanza inclusiva y que promueve que todos los alumnos alcancen una formación adecuada. Actualmente, con los medios digitales  se abren nuevas posibilidades para la enseñanza.  Sin olvidar que la lectura y la escritura son la base del aprendizaje.

ARCELOR RECORTA SU PRODUCCIÓN EN ASTURIAS