miércoles, 31 de marzo de 2021

COSMOPOLITISMO CORDIAL



En el nuevo libro de la catedrática emérita de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Adela Cortina titulado Ética cosmopolita se tratan numerosas cuestiones de extraordinaria importancia para entender lo que ha causado la pandemia y también el presente y el futuro que se puede construir.

Es cierto que la vida cotidiana toma forma en función de las decisiones tomadas por las personas. Apostar por la cordura es lo que corresponde en los tiempos que vivimos. Es un planteamiento seguro y beneficioso para todos.

En relación con las decisiones trágicas en las ucis, tal y  como escribe la autora, son superables, si se piensa en que se pueden derivar pacientes  y crear nuevos recursos. Existe la dignidad humana y el derecho a la vida de todos y no se puede excluir a priori en razón de edad o discapacidad.

La gerontofobia o desprecio a la los mayores existe en la sociedad  y es claramente absurdo e injusto por numerosas razones. El aumento de la longevidad es algo a celebrar, como es lógico.  Valores éticos como la compasión, la solidaridad y la justicia son la clave de bóveda de cualquier sociedad y Estado político.

La vulnerabilidad es lo característico y lo que define la existencia humana dada la mortalidad y el azar que forman parte de la realidad de todos. Está bien que exista el Estado del Bienestar precisamente para potenciar la vida buena de forma general.

Los Estados deben ser democracias cosmopolitas que se ocupen también, de forma prioritaria, de las necesidades de los ciudadanos y de sus aspiraciones, sin exclusiones de ningún tipo. La  interdependencia entre los seres humanos es el soporte de la fragilidad y de la naturaleza contingente propia de todos los seres vivos, ya que nada es  absolutamente seguro en la existencia, salvo la muerte.

Cortina considera absolutamente necesaria la ética cívica. Y es cierto que si los ciudadanos ejercitan su pensamiento crítico desde los valores éticos la sociedad funcionará de manera más coherente y armónica.

La reducción de las desigualdades requiere nuevas formas de hacer política que piensen en el interés colectivo y también en el individual, pero sin marginación de nadie.

La naturaleza egoísta de las personas tiene que ser canalizada para que no perjudique  a los demás en sus derechos. La ética empresarial debe formar parte del desarrollo económico de cualquier país en una economía globalizada que comprende al mundo entero.

También se necesita una política fundamentada en la cordura y la justicia y que considere que a través del diálogo se encuentran, sin duda,  soluciones a los conflictos sociales con decisiones equilibradas y coherentes. Se trata de ir a la raíz de los problemas para solucionarlos en interés de todos.

Y existen estrategias políticas que funcionan.  Los políticos pueden ser adversarios pero no enemigos. La corrupción, las mentiras, los engaños y el nepotismo no deben formar parte de la acción política. Los argumentos y las razones son los que sirven para tomar decisiones y no la simple capacidad de improvisación en cada momento.

El cosmopolitismo es una ideología que afirma que todos poseemos una moral compartida puesto que debemos convivir, de modo solidario y empático en el planeta, ya que formamos una comunidad única global. Tomar decisiones para acabar con el sinhogarismo o con el hambre en el mundo es algo exigido por una ética mínima y cordial como la propuesta por la filósofa Adela Cortina.

La pandemia del coronavirus ha sacado a relucir aspectos negativos en relación con las conductas humanas, que ya estaban presentes antes, pero que ahora son evidentes. Fundamentalmente, el egoísmo excesivo y la violencia de distintas clases que se observa en la vida social. Y esto mismo es lo que obstaculiza el progreso y el bienestar social general.

Todo ello unido al materialismo y relativismo crecientes y al enfoque de la vida como una gran diversión en sí misma, sin propósitos, fines  o proyectos. Como escribe Maquiavelo «Porque en general se puede decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, falsos, huyen del peligro, están ávidos de ganancia»… Se podría  añadir que a costa de los demás.

En conclusión, es absolutamente necesaria una vida social basada en unos principios éticos universales que promuevan la dignidad de cada persona y el bien común. No es una utopía, ya que es alcanzable, si se argumenta y razona con coherencia y buscando en cada situación las mejores soluciones en beneficio de todos los que conforman la ciudadanía de cada Estado y sin olvidar tampoco a los migrantes.

 (ARTÍCULO 1.095)

 

POLÉMICA POR LOS TROMBOS

lunes, 22 de marzo de 2021

APLAZAMIENTO DE LAS OPOSICIONES EN ASTURIAS


 


Ciertamente, los profesores en Asturias no se merecen arriesgar su vida presentándose a una oposición docente  sin garantías sanitarias. Así lo han puesto también de manifiesto los docentes de Canarias, Valencia, Murcia y Aragón.

Están aumentando los contagios y llegará la cuarta ola en las próximas semanas coincidiendo con la Semana Santa. El exceso de carga laboral con la semipresencialidad se deja sentir, de una forma muy fuerte, en el profesorado y el riesgo de estrés es evidente. La pandemia ha duplicado el trabajo de los enseñantes.

Si a esto se añade el sobreesfuerzo que se exige a este colectivo,  en comparación con otros trabajos públicos  se observa que la situación es insostenible. En estas condiciones no se pueden preparar adecuadamente las pruebas de la oposición. Lo que no puede ser es que, en vez de aplazar la oposición lo antes posible, se anuncie la suspensión o el aplazamiento unos días antes de la misma, por ejemplo, el 15 de junio.

El proceso de vacunación se ha paralizado. Parece que se va a vacunar el fin de semana a los docentes para que no falten los días laborables en sus centros educativos por los efectos secundarios. Dentro de unas 11 semanas será el momento en el que comenzará el proceso de vacunar con la segunda dosis, o sea, cuando empieza la oposición en Asturias. Es demencial.

Y las vacunas tienen efectos secundarios que afectarán a los opositores y a los que conforman  los tribunales. Irán opositores que tienen que estar en cuarentena y se presentarán opositores contagiados para que no los echen de la lista de interinos, con el riesgo consiguiente, aunque esté prohibido. Peligra la vida. Es un sálvese quien pueda.

Las secuelas del coronavirus pueden ser muy serias. Es como jugar a la ruleta rusa con la muerte  y esto no se debería consentir por parte del Gobierno autonómico asturiano.

Lo primero es el derecho a la salud y porque se aplace la oposición hasta que el 70 u 80% de la población en Asturias esté vacunada no pasa absolutamente nada, ya que es lo racional y eso no va a ocurrir hasta pasado el verano con seguridad e incluso puede que se llegue al próximo año. El ritmo de vacunación es muy lento y farragoso. Lo dicen también los expertos en estas cuestiones. Es innegable.

Además un calendario lectivo tremendamente  exigente que llega hasta el 30 de junio y que tienen que cumplir todos los profesores, como es lógico, produce la indefensión ante la inmensa avalancha de evaluaciones, trámites, informes de todo tipo, exámenes a los alumnos y una gran cantidad de tareas administrativas y burocráticas que requieren muchísimo tiempo en junio precisamente.

Los profesores que formen los tribunales tendrían que estar todos vacunados, pero conviene no olvidar que eso no significa que no contagien o que no puedan resultar infectados. Y esto también se aplica a conserjes y personal laboral que estén presentes en las sedes de la oposición.

Con la descentralización de los tribunales en Asturias puede darse el caso de que haya 350 opositores que se examinen  en una localidad pequeña con un elevado riesgo de contagio. A esto es preciso sumar que puede haber cortes de carretera al acudir a la oposición  por diversos motivos.

Y que las reservas de hoteles por las dificultades de desplazamiento causadas por la pandemia son otra carga más que no es de recibo, en una situación de pandemia como la que se está padeciendo.

Además, docentes que llevan muchos años trabajando de forma continua pueden quedarse en la calle, con lo que eso supone en los que tienen más de 55 años. No se lo merecen.

En otras Comunidades Autónomas los profesores con 15 o más años trabajados siguen enseñando hasta su jubilación. En Asturias esto no se quiere aplicar. Es, en mi opinión, una actitud discriminatoria injusta que no respeta la igualdad de derechos, por motivos obvios.

Si a esto se une  el fraude de ley por la forma de contratación continuada que ya ha reconocido el Tribunal de Justicia Europeo  no hace falta decir mucho más para describir la situación de los interinos.

El Tribunal Supremo juzgará si el Sespa abusó de la contratación de médicos interinos. Esto se puede extender al ámbito educativo y crear jurisprudencia. Puesto que varias sentencias del  TSJA ignoran la directiva europea. El Supremo puede reconocer la obligatoriedad de un contrato indefinido no fijo o derecho a indemnización. Jurídicamente es lo que procede.

(ARTÍCULO 1.093)