Publico artículos sobre cuestiones filosóficas y también sobre temas de interés general. Soy profesor de Filosofía, escritor y filósofo. Invito a los que lo deseen a visitar mi canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCcUgQXHBUIwjdluJYOHEpEA Libros de los que soy autor: Ensayos filosóficos, Esencia y transcendentalidad en el realismo de Zubiri, Diversa realidad y Perspectivas en Amazon y José Gaos y la filosofía coetánea, etcétera.
sábado, 11 de septiembre de 2021
viernes, 10 de septiembre de 2021
PAIDEIA Y ÉTICA
La paideia era la educación o formación que en la Grecia antigua se impartía desde la niñez para que se desarrollaran personas libres y responsables.
En el libro de Werner Jaeger titulado Cristianismo primitivo y paidea griega aparecen tratados numerosos aspectos y cuestiones que explican, de una manera clara, como fue el surgimiento de la religión cristiana apoyada en la cultura helenista, porque surgió como resultado de la conquista de Alejandro Magno de un enorme territorio que llegaba hasta la India.
Es cierto que la helenización es una de las bases propulsoras de la difusión del cristianismo en los primeros siglos de nuestra era. Como dice Jaeger « El cristianismo era un movimiento judío y los judíos estaban ya helenizados en tiempos de San Pablo » .
Hubo en el siglo IV
una síntesis de pensamiento griego y cristiano precedida por grandes polémicas en los siglos
anteriores entre paganos y seguidores de la nueva religión.
Ya un Padre de la
Iglesia como Clemente indica que la paideia
de Dios es una fuerza protectora, ya que es una enseñanza para la vida.
Los argumentos filosóficos son más utilizados para la defensa de los nuevos
planteamientos religiosos de Jesús de Nazaret. De hecho, la ética es la parte
central o nuclear de las doctrina cristiana o de los preceptos de la misma. La
teología incorporaba también en su desarrollo doctrinal cuestiones de tipo
político y moral esenciales también para
comprender el mundo antiguo y el cambio social del mismo y el advenimiento de la Edad Media.
De todas maneras, es
preciso recordar que un filósofo y emperador de la talla intelectual de Marco
Aurelio, todavía habla de los mártires cristianos como fanáticos religiosos.
Aunque considera que la actitud valiente de estos es una función teatral
forzada.
En cambio, el médico y
filósofo Galeno habla de judíos y cristianos como de filósofos. Si bien matiza
sus planteamientos, ya que dice que la fe cristiana no dispone de suficiente
base epistemológica, ya que es una creencia subjetiva y carece de evidencia
objetiva. Con el emperador Constantino el cristianismo se asentó en el Imperio
Romano y poco a poco fue venciendo al paganismo.
Con San Agustín la
teología fue organizándose más y los tratados de obispo de Hipona contribuyeron,
de modo decisivo, a ello. Con la caída del Imperio Romano en el siglo V se
puede decir que el cristianismo ya posee una fuerza muy considerable, desde una
perspectiva política y social. El agustinismo político que establece el poder
divino como superior al terrenal o temporal es la máxima expresión del poder de
la Iglesia.
Lo que en la antigua
Grecia nos enseñan los filósofos es que el valor de la educación o la paideia
es inmenso, en todos los órdenes pensables. Es el fundamento de los proyectos
de vida humana y de la necesaria racionalidad política.
En el mundo actual,
que todavía sufre los daños de la pandemia del coronavirus, los valores éticos
que derivan directamente de la paideia griega y del civismo romano son más necesarios que nunca.
El respeto, la
tolerancia, la justicia, la libertad, la igualdad, la compasión, etcétera., son
las plataformas en las que se debe sustentar una sociedad que aspira a la
justicia ya y no dentro de decenas de años o de siglos.
Y estos valores se
aprenden desde la niñez y también durante la adolescencia y la vida adulta. Las
leyes se fundamentan también en estos principios éticos que reafirman el
bienestar individual de todos, sin excepciones ni exclusiones de ninguna clase.
En un mundo que hoy en
día sigue siendo muy desigual y en el que no se respetan, en muchas partes, los
derechos humanos, la tarea a realizar es inmensa, pero eso no quiere decir que
sea imposible.
Con los medios
materiales y tecnológicos existentes se puede hacer muchísimo para ayudar de
verdad a las personas necesitadas de asistencia económica, para que puedan
vivir con dignidad. Es necesario un Estado y una política asistencial, mientras
el capitalismo neoliberal no cambie su estructura.
En este sentido, los
Gobiernos considero que tienen la responsabilidad ética y legal de garantizar
una vida digna para todos los ciudadanos de cada país. No sirven excusas ni
justificaciones. Los Derechos Humanos son claros en su texto.
Es realmente posible
un cambio a mejor en la Humanidad, pero casi todo depende de la acción de los
Gobiernos de los Estados del mundo. Por supuesto, los ciudadanos partiendo
también de una actitud cosmopolita, deberían disponer de más cauces de
participación real en la sociedad del espectáculo, que conforman los diversos
países del planeta.
miércoles, 8 de septiembre de 2021
viernes, 3 de septiembre de 2021
APRENDIZAJE
El aprendizaje por proyectos es una de las metodologías mejores y que da resultados más positivos en la enseñanza media. Ya era usada por la Institución Libre de Enseñanza, porque se aprende al hacer.
Otros partidarios de ella son grandes pensadores y psicólogos como Dewey y Jean Piaget. Los alumnos tienen que ser actores principales de sus proyectos de aprendizaje. Es lo que corresponde y además les va a proporcionar más resultados que con una actitud poco activa o simplemente receptiva sin más. Las soluciones a los problemas de la realidad provienen del pensar y de la investigación. Los estudiantes tienen que acostumbrarse a reflexionar por sí mismos y rectificar estar conscientes
de sus errores y aciertos.
Afrontar nuevos retos y proyectos es una de las claves en la formación. Se trata de que los alumnos no sean simples receptores de los contenidos, ya que deben implicarse en su proceso de aprendizaje. Es formarse como en la vida misma con más autonomía, trabajo colaborativo y pensando en el presente y el futuro. Por supuesto, también es decisivo que sepan investigar en el pasado. Ya que estamos hechos de pasado y de tradiciones. La actitud o el espíritu crítico se desarrolla, en gran medida, con el aprendizaje por proyectos.
En esta metodología primero es preciso elegir un tema y una pregunta guía sobre el mismo. En segundo lugar, se pueden formar grupos de 3 o 4 alumnos y que cada uno desempeñe un rol o actividad. También es necesario establecer el producto o resultado final que tienen que conseguir: una disertación, un artículo, una investigación científica, un folleto, una maqueta, etcétera. Y se aportará una rúbrica en la que están explicados los objetivos cognitivos y competenciales que los alumnos deben lograr y los criterios para evaluarlos o valorarlos.
En este sentido, frente a las explicaciones teóricas que también son necesarias con este tipo de enseñanza se posibilita que los estudiantes aprendan más a través de la práctica y de la elaboración de actividades, en las que pueden mostrar sus avances en la adquisición y dominio de los conocimientos que tienen que trabajar personalmente desde el inicio.
La resolución de problemas y la adquisición de una mayor autonomía en el manejo del conocimiento son algo esencial en un mundo tan cambiante.
Se trata de que se aprenda descubriendo. Y esto es una tarea apasionante con los medios actuales.
El aprovechamiento de las tecnologías de la comunicación debe estar unido a los soportes de conocimiento e información tradicionales, como son los libros en papel. Ya que no todo está en Internet. Aunque es cierto que cada vez se publican más libros en PDF de libre acceso en la red. La cultura es más accesible que hace 40 o 50 años.
El aprendizaje significativo se consigue con metodologías activas. Los estudiantes tienen que tomar acción y sentir que son capaces de aprender más de lo que creen. La condición fundamental es el interés. Conectándose a la ya las actividades que les apasionan pueden saber más cosas y aplicarlas en su propia vida de una manera satisfactoria. Y de eso se trata.
Se está abriendo una nueva etapa en la formación, en la que el aprendizaje será una constante en toda la existencia. El autoaprendizaje será clave en el futuro y ya lo es en el presente.
Los conocimientos son esenciales, porque son la base que permite desarrollar las competencias. Los objetivos cognitivos, sin conocer cosas concretas, no tienen sentido real ni significado. La memoria y la imaginación son fundamentales para aprender y se activan y desarrolla con la lectura, el estudio y la investigación.
El hábito de la lectura es algo a potenciar como un recurso imprescindible para aumentar la inteligencia y facilitar un aprendizaje más rápido y más extenso y profundo. Y esta es una de las metas o propósitos de la enseñanza.
La consulta del diccionario en la enseñanza secundaria, por parte de los estudiantes, es necesario para que sepan las acepciones y significados de todos los términos que utilicen. Porque el lenguaje y el dominio del mismo es lo que ayuda de una manera enorme en todo aprendizaje. Y conviene ponerlo de manifiesto de una forma clara y rotunda. Es necesaria la flexibilidad y la adaptación de los materiales a las capacidades e intereses de los estudiantes. La multiplicidad de posibilidades, en relación con los temas o cuestiones que se pueden trabajar en las clases es inmensa, sin duda.
La orientación de los profesores es también decisiva para los alumnos, con el objeto de resolver todo tipo de dudas. El gozo de aprender es una de las conclusiones finales de todo el proceso de enseñanza. Es la autosuperación a través del esfuerzo sostenido.
ARTÍCULO 1.115
jueves, 26 de agosto de 2021
FLAUBERT
La correspondencia de Flaubert es muy extensa y ofrece un conocimiento de primera mano del carácter y de su actitud ante la escritura y la propia vida. A lo largo de su existencia este gran novelista que es un clásico de la literatura universal escribió con una gran calidad ya que pulía al máximo todo lo que ponía en negro sobre blanco.
Se conmemora el bicentenario de su nacimiento ya que fue en 1821. Su fallecimiento ocurrió en 1880 a la edad de 58 años. Siempre fue un gran lector además de escritor. Se conservan y han sido publicadas 4.488 cartas que pueden consultarse en la edición electrónica de la Universidad de Ruán.
En realidad, todas las cartas y notas que se escribieron en su vida ocupan 6.000 páginas y todavía no están editadas en papel y en varios volúmenes. Gustavo Flaubert fue un gran observador de la realidad humana y social de su tiempo.
Se consideraba también un pensador. Le interesó la filosofía. Leyó a Spinoza ya otros y tenía especial interés por El Quijote. Admiraba, por ejemplo, a Víctor Hugo y así lo relata en una de sus cartas ya escribe que al conocerlo «Ahí estaba, sin embargo, el hombre que más ha hecho palpitar mi corazón desde que nací».
En efecto, los sentimientos y emociones que creaban las novelas de Hugo, Alejandro Dumas, Dickens y otros maravillosos y todavía nos siguen conmoviendo, porque la naturaleza humana no ha cambiado, incluso considerando el tremendo avance tecnológico de los siglos XX y XXI.
El afán por vivir y disfrutar de la manera más intensa la existencia aflora en sus cartas ya la vez muestra un cierto desencanto, en relación con el mundo humano en el que vivió. Escribe Flaubert: «Desprecio demasiado a los hombres como para hacerles algo bueno o malo». Conocía muy bien las virtudes y defectos de los seres humanos de su tiempo y por eso se muestra tan escéptico. Es partidario de la verdad frente a las mentiras y las manipulaciones y considera que el Arte es lo que nos hace felices en buena parte.
Quiso formarse más estudiando griego y reflexionó en su correspondencia sobre muchas cuestiones. En relación con la resurrección escribió «Creo que el dogma de una vida futura fue inventado por el miedo a la muerte o por las ganas de agarrarse a algo».
Como se puede ver se expresa como un pensador, que conoce muy bien las costumbres humanas y las formas de pensar de sus coetáneos. Además, este tipo de consideraciones son extrapolables a la actualidad. Su nihilismo existencialista se plantea dudas casi acerca de todo.
Escribe «Creo que podría hacer cosas buenas, pero siempre me pregunto para qué». Esta frase es una manera de pensar en alto de Flaubert ante las complicaciones del proceso de la escritura, ya que buscaba en sus novelas un estilo y un tono que llegó a lograr.
El relativismo y escepticismo que se observa en sus cartas proviene o se deriva, a mi juicio, de una profunda conciencia del paso del tiempo, que todo lo va cambiando. Escribe «Cada vez que veo a un niño, pienso que se convertirá en un viejo y una cuna me evoca siempre una tumba».
Incluso aparece en su correspondencia la transformación del yo con el transcurrir del tiempo y los distintos estados mentales y sentimentales de los hombres y mujeres. Conoce extraordinariamente bien la dicha y la desgracia humana, en todos sus detalles. Es el material de base que explora para dar forma a los relatos novelísticos que compuso durante su vida.
Está convencido de que con una voluntad perseverante, como hizo el mismo, se llega a lo estimable. Flaubert sintió a través de la pluma. Para Buffon genio y paciencia vienen a ser lo mismo y el gran escritor francés está totalmente de acuerdo. Se puede decir que el éxito es el resultado de un conjunto de esfuerzos y esto lo sabía también Flaubert.
Aunque era perfeccionista al escribir también reconocía que la espontaneidad y la autenticidad eran valores esenciales. Es sabido que Virgilio al morir quería que quemasen La Eneida. Porque, pensaría que podría haberla escrito mejor. De todos modos, afortunadamente se ha conservado para la posteridad.
En las cartas publicadas en papel se nota también como fueron los procesos creativos de Flaubert a lo largo de décadas hasta su muerte. También aparecen datos y consideraciones que, aunque no constituyen unas Memorias, se le parecen bastante.
Es indudable que en su correspondencia se manifiesta el amor a la vida y la escritura que ocupó su poderosa mente. Muchas de las cosas que dicen en sus cartas podrían ser dichas ahora mismo con todo sentido, a pesar del tiempo transcurrido.
ARTÍCULO: 1.114
jueves, 19 de agosto de 2021
ESPECTÁCULO
Vivimos en la sociedad del espectáculo desde hace décadas. Desde hace unos años con Internet, las redes sociales y los móviles el parecer está intentando superar o sustituir a la verdad ya la realidad. Pero nunca lo conseguirá.
Un gran crítico de la sociedad actual es el filósofo Guy Debord que en su libro Comentarios sobre la sociedad del espectáculo realiza una crítica profunda y extensa de la expansión de la mentira, la exageración y las falsedades en el mundo real. Debord nació 1931 y falleció a los 62 años en 1994.
Francia lo considera como uno de los grandes pensadores del siglo XX
y también de su historia y no es para menos. Era brillante escribiendo y pensando y también era muy profundo en los análisis que realizó a lo largo de su trayectoria intelectual.
Escribe Debord que « la severa lógica del espectáculo domina por todas partes la creciente diversidad de las extravagancias mediáticas » . Y esto lo decía a finales de los años 80 del siglo XX. ¿Qué diría ahora en 2.021? Está claro que vería una situación social mucho peor de la que él llegó a observar.
Al señalar que vivimos en la etapa de lo espectacular integrado es necesario tener en cuenta varias cuestiones como son el presente perpetuo, las falsedades sin respuesta que inundan los medios y, en bastantes casos, la manipulación de la información. Se echa de menos una mayor formación de una parte de la opinión pública según Debord, de forma general.
No extraña que escriba
« lo verdadero ha dejado de existir en casi todas las partes o, en el mejor de los casos, se ha visto reducido a la condición de una hipótesis que no puede demostrarse jamás » .
Especialmente por la falta de respuestas o contestaciones adecuadas en los medios, que afirmen lo cierto frente
a lo falso de una manera constante.
En la sociedad de hoy en día parece que lo instantáneo es lo único válido, valioso y que merece la pena y esto es algo absolutamente falso. Las argumentaciones son esenciales en la interacción interpersonal y en los procesos de comunicación, pero en la sociedad líquida o del espectáculo todo es apariencia y simulación. Lo insignificante no es valioso. En la cultura del espectáculo lo superficial no debe ser lo mejor.
También está el problema de la censura mediática a los creadores que limita la libertad de los mismos, ya que son reemplazables. La importancia de la lógica es infravalorada en una parte de la sociedad frente a lo espectacular de la apariencia. Se comprende que Debord escriba « Pues la conversación está muerta, y pronto estarán muertos muchos de los que sabían hablar » .
Lo ilógico y la autoridad no deben ser la base de la realidad social y humana. Es imprescindible que la gente sepa distinguir al instante lo que es importante y lo que no. Esto parece que se está perdiendo.
La enfermedad de la irrelevancia o falta de lógica según Debord « ha sido inoculada a la población y deliberadamente y en grados dosis por los anestesistas-reanimadores del espectáculo » . Los peligros de la manipulación de la información son evidentes. En relación con la contaminación por residuos radiactivos y por causa de las centrales nucleares Debord pone el ejemplo de Francia. Y es que la radiactividad aunque sea baja puede ser dañina sea del orden del uno por mil o del uno por cien en unos kilómetros a la redonda de las centrales que operan con energía atómica.
Se escucha sobre todo el discurso de la mercancía y del consumo masivo. Actualmente, parece que no hace falta pensar y siempre es muy necesario para poder vivir mejor y de la forma que se quiere, sin condicionantes que pretenden limitar la libertad individual y la privacidad.
Por ejemplo, la estrategia de producción tiene que estar en sintonía con la protección del medio ambiente. Como dice Guy Debord no es racional una llamada al realismo como la siguiente: « Sería muy peligroso basar una estrategia industrial en imperativos ambientales » .
Como conclusión cabe decir que es esencial el desarrollo de una capacidad crítica y de argumentación que evite las falsedades, los prejuicios y las exageraciones que deforman la auténtica realidad de las cosas y de las situaciones.
Analizar todos los matices fundamentales de las cuestiones que se pueden problematizar en la vida cotidiana es un ejercicio útil y beneficioso. No es necesario ninguna clase de censura. Ya es suficiente con el ordenamiento legal existente que es interpretado por los juristas y los tribunales correspondientes. El uso del entendimiento y de la lógica parece que es una de las tareas pendientes, en una parte de la sociedad de la imagen en la que vivimos.
ARTÍCULO 1.113