viernes, 14 de octubre de 2016

ÉXODO MASIVO DE MOSUL



La salida o huida de Mosul de más de un millón de personas en los próximos meses puede crear una situación dantesca si no se toman las medidas de asistencia y ayuda humanitaria necesarias. La ofensiva del ejército de Irak contra el Estado Islámico que domina esta ciudad del norte de este país va a producir daños directos y colaterales para la población civil.
De todas maneras, la gente en Mosul se debate entre permanecer en la zona controlada por el Daesh en muy malas condiciones vitales o intentar escapar de este infierno con el riesgo de caer abatidos o heridos por las balas o las explosiones.  El dilema es terrible por su brutalidad.
Oxfam es una ONG que ha levantado la voz para alertar sobre la situación que se va a dar en cuestión de semanas y que se puede prolongar durante meses. Y aunque es cierto que se debe respetar  el Derecho Humanitario  y proteger a la población  y a las viviendas e infraestructuras de Mosul únicamente con decirlo y proclamarlo no es suficiente.
Es preciso que países como España pongan recursos y fondos destinados a la ayuda humanitaria. Y los restantes países europeos deberían ofrecer su colaboración solidaria.
El corredor humanitario para que los habitantes puedan salir de Mosul debe ser protegido y también podrían crearse nuevos corredores sin peligro de que estén minados. Los desplazados tendrán que disponer de asistencia para su viaje en la búsqueda de nuevos horizontes de paz en los que rehacer su existencia, aunque sea temporal o provisionalmente hasta que termine la guerra en su territorio.
En junio de 2014 Mosul fue tomada por el Estado Islámico. Esto no tenía que haber sucedido, pero a pesar del control sobre esta zona de Estados Unidos ocurrió lo que nadie quería.
Esperemos que la campaña de sensibilización que está realizando Oxfam consiga que el gobierno norteamericano y el de  otros muchos países tome conciencia de lo que significa que más de un millón de personas estén sufriendo una situación de opresión y de guerra que puede acabar con sus vidas.
Los desplazados o refugiados que salgan de Mosul buscando sobrevivir no pueden ser abandonados o dejados a su suerte, ya que deben ser atendidos. Esperemos que algún día no lejano pueda ser reconstruida esta ciudad y que alcance un esplendor que exprese y recuerde la grandeza de su pasado asirio. Irak ha sido cuna de la civilización y debe resurgir de sus cenizas con fuerza y belleza renovadas, pero desde una perspectiva de paz y tranquilidad.
Frente al fanatismo el valor de la tolerancia y de la libertad deben acabar con los restos de intransigencia y crueldad extrema propios del terrorismo islámico radical que elimina lo que no quiere entender. La cultura islámica es bella e inmensamente valiosa e interesante y se puede convivir perfectamente con la población musulmana pacífica que es casi toda.  Aunque también es necesario darse cuenta de que, desgraciadamente, está apareciendo la islamofobia en algunas partes de Europa y del mundo.


miércoles, 12 de octubre de 2016

FRONTERAS



En el libro Elogio de las fronteras el filósofo francés Régis Debray realiza sutiles apreciaciones y valoraciones de la cultura posmoderna actual con ocasión de una conferencia que pronunció en Tokio. Es un elogio que, en realidad, no es tal, ya que muestra que frente a las supuestas ventajas de la globalización de la denominada aldea global de Mcluhan resulta que existen numerosas separaciones y divisiones.
Existe, a mi juicio, mucha irracionalidad en las formas de vida occidental o en lo que se puede llamar el consumismo y el relativismo existente en pleno siglo XXI. Aparentemente, han caído muchos muros, pero persisten las contradicciones en la manera de entender las reglas o los procedimientos de seguridad en determinados países.
Además, la unidad europea no parece estar muy consolidada, si se piensa en el desarrollo de los acontecimientos contando también con la cuestión del Brexit y con otros aspectos de la economía de los países que conforman de una Unión Europea dirigida, en el fondo, por Alemania.
Las páginas de este libro son amenas, ya que están escritas con un estilo fluido, el propio de una conferencia destinada a un público selecto, pero que agradece la claridad en la expresión. Es indudable que son necesarias las fronteras, pero también existe el peligro de caer en la uniformidad. No es algo positivo, en mi opinión, que nos disolvamos en lo universal. Aunque existan aspectos universales en lo conceptual.
Y las fronteras pueden ser elogiadas, porque es verdad que singularizan, diferencian y conforman un planeta muy diverso. Aunque también es cierto que la diversidad cada vez está aumentando más, por la aceleración de los cambios sociales a todos los niveles.
Muchas de las afirmaciones expuestas por Debray nos pueden parecer chocantes y provocativas, aunque son el resultado de la complejidad resultante de la globalización mundial. Por un lado, parece existir más igualdad en algunos aspectos de los estilos vitales, pero, por otra parte, el consumismo y la superficialidad lo invade casi todo. El mundo cada vez es más caótico en cuanto a la realidad que viven las personas. Hace décadas también lo era, pero menos.
Los cambios de costumbres y modos  de vida  unido a los problemas sociales y económicos convierte el mundo en un territorio de lucha constante y continua   por alcanzar un bienestar que nunca está garantizado del todo.
Como escribe Debray: «El principio de laicidad llevaba un nombre: la separación. La ley en el foro; lo privado en casa. Se inició en mayo de 1968 con la euforia de un guirigay simpático. Ahora zozobra en un caos de mercantilismo y exhibicionismo». Considero que tiene razón, ya que aunque esta conferencia se pronunció en 2010 nuestra civilización está siendo cada vez más consumista y la alta cultura está siendo considerada como algo propio de las élites y no está siendo suficientemente valorada y apreciada por toda la sociedad. O, al menos, es lo que parece.
En cualquier caso, tengo claro que las fronteras son útiles siempre que sirvan para proteger y unir a los ciudadanos en la paz y en el disfrute apasionado de la vida en todas sus dimensiones. La lectura de este libro de Régis Debray es recomendable por la ya dicho. Debray nació en París en 1940 y es un filósofo formado en la Escuela Normal Superior de la capital de Francia.  Fue compañero de «Che» Guevara en la campaña de Bolivia y ha escrito importantes ensayos sobre cuestiones de transmisión cultural y mediología.


lunes, 10 de octubre de 2016

VIOLENCIA EN LA RED



En relación con Adríán el niño que ha sido objeto de comentarios inapropiados en las redes sociales  por su afición a los toros parece que no hace falta  ser antitaurino para darse cuenta de que no se debe desear la muerte de nadie. Se puede no estar de acuerdo con el toreo, pero eso no justifica de ninguna manera el que sea legítimo y razonable desear la muerte a este niño de ocho años al que le gusta el mundo de la tauromaquia. Me parece lógico que la familia de Adrián denuncie este tipo de actitudes.
La libertad de expresión tiene unos límites establecidos por el ordenamiento jurídico  y los jueces correspondientes son los que determinan lo procedente, si  se vulneran las leyes. Toda persona tiene unos derechos reconocidos y no puede ser que se falte al respeto debido que se merece todo individuo por el simple hecho de serlo. Se puede discrepar y criticar todo lo que se quiera, pero no se debe faltar al respeto de nadie.
Los principios éticos no justifican, en ningún caso, que se desee la muerte de ninguna persona. Los antitaurinos tienen todo el derecho del mundo de serlo. A los toros se los puede defender por los cauces legales, pero no es coherente pensar que la vida de un toro, con todo mi respeto por este bello animal, es igual o tiene el mismo valor  que la de una persona.  
El derecho a la vida de los seres humanos es inviolable y no admite excepciones. Y por el hecho de los toreros maten toros no es justificable que se deba desear la muerte también de ellos, ya que es un planteamiento  absurdo. Respecto a Adrián lo que corresponde es apoyarlo al máximo y que se recupere lo antes posible de su cáncer.
Se debe respetar a todos, aunque no se esté de acuerdo. Y existen modos civilizados y educados de realizar comentarios sin necesidad de herir la sensibilidad de nadie y sin faltar a los demás con una actitud de desconsideración y desprecio.
Si se cometen delitos en las redes sociales son investigados por los cuerpos policiales. Aunque existen unidades especializadas en la vigilancia para evitar insultos, etc., no es una tarea fácil por la cantidad de usuarios de Internet y por el inmenso número de mensajes y comentarios que aparecen en las redes más utilizadas por los internautas.
Una gran parte de la responsabilidad reside, a mi juicio, en las propias redes sociales que deberían anular o bloquear, inmediatamente, los comentarios improcedentes y vejatorios. Mientras esto no se realice de forma más rápida y eficiente seguiremos asistiendo estupefactos a declaraciones de un tono y un contenido inadmisible.
Considero que Twitter tendría que mejorar mucho más su sistema de moderación o control  de los tuits que se suben para evitar que se publiquen tuits vejatorios o insultantes que no respetan la ley y suprimirlos o bloquearlos de forma rápida.

La violencia escrita en las redes sociales es especialmente cruel para las víctimas de la misma, porque es pública y  notoria. También la violencia verbal es muy negativa, pero lo es de otra forma, y tampoco debe quedar impune en la sociedad actual, ya que no se debe consentir. 

viernes, 7 de octubre de 2016

PACTO EDUCATIVO RACIONAL





La cuestión del fracaso escolar  en la actualidad ya no depende del número de horas de clase que son impartidas a los alumnos sino de la motivación y del interés por aprender. Algo que se observa en el sistema educativo de Finlandia.
Porque por medio  de Internet el conocimiento y la información están al alcance de todos. Sigue siendo indispensable la gran labor de los profesores como orientadores y directores de los procesos de conocimiento de los estudiantes, pero desde una perspectiva que ha cambiado sustancialmente con la ayuda de las nuevas tecnologías de la comunicación.
Considero que la Lomce no acierta en cuestiones esenciales y debe ser derogada y sustituida por una nueva ley educativa que sea la respuesta de la comunidad educativa a los desafíos de la enseñanza en la era digital. Y los que más saben de la situación educativa, porque enseñan  en las aulas son los docentes. Las cosas que dicen están fundamentadas en su experiencia de todos los días formando a los alumnos.
Existen muchas medidas que establece la Lomce que, en mi opinión, no son necesarias. Por ejemplo, la séptima hora en el Bachillerato me parece que sobra, ya que hasta ahora no se cursaba y no había problemas de rendimiento académico. Ahora bien, se imparte porque legalmente debe de ser así. En eso no hay duda. Tendría que haber una reorganización de las asignaturas o de su carga horaria  y también de la oferta de las optativas para racionalizar el horario.
Otras medida que debería implantarse de forma generalizada en todas las Comunidades Autónomas y no en alguna nada más es la reducción de horario para los profesores mayores de 55 años.  Es algo de sentido común y de la aplicación de una mínima lógica de las cosas igual para todos.
Tendría que haber un máximo de 17 horas de clase semanales para los profesores, porque el día no tiene más de 24 horas y los docentes deben descansar y disponer de un tiempo razonable para la vida personal y para la formación continua en su profesión. Y no es suficiente, únicamente, con el sábado y el domingo. El aprendizaje  y la investigación de los profesores debe ser compatible con impartir clases, ya que beneficia al sistema educativo. Al igual que los médicos también los docentes siguen aumentando sus conocimientos a lo largo de su trayectoria vital.
Una menor ratio de alumnos por aula es también algo deseable para una enseñanza de mayor calidad. Con un máximo de 25 alumnos por aula creo que sería mejor para todos. En definitiva, más docentes con grupos más reducidos. Y más profesores de apoyo aunque suponga más gasto en educación, porque se amortizará a medio y largo plazo.
También es deseable que exista una menor carga de burocracia en la labor de los docentes que ya tienen mucha tarea con la corrección de exámenes, etc., especialmente si imparten clase  a  muchos grupos  con más de 150 alumnos y en algunos casos con más de 300 alumnos por profesor.

Si a esto se une el tiempo que los docentes emplean en su desplazamiento a los centros educativos en muchos casos se entiende perfectamente que la carga de trabajo  que tienen es considerable. Y la realizan con una tenacidad y dedicación realmente magnífica y ejemplar. Es lo que exige la obligación legal y lo que señala también su deontología profesional. 

miércoles, 5 de octubre de 2016

SIN IMPUNIDAD PARA EL PP



Si un partido político o algunos miembros del mismo han cometido delito deben ser juzgados y si son culpables condenados. Los delitos no deben quedar sin castigo o impunes de acuerdo con el ordenamiento legal vigente. Aunque exista también la presunción de inocencia debe haber las correspondientes investigaciones para depurar responsabilidades del tipo que sean.
Lo que no es correcto  es que la dirección del PP reclame que se anule el juicio sobre la trama delictiva del caso Gürtel y que afirme que el partido Popular no es responsable de la misma.  Porque es evidente que algunos dirigentes de Génova compartieron despachos con algunos de los encausados. Por tanto, por acción u omisión parece que es indudable que existe un considerable nivel de ocultamiento de las prácticas corruptas.
Y no basta con decir que los corruptos del PP ya están expulsados del partido, puesto que mientras estaban dentro de esta fuerza política malversaron fondos y desarrollaron actividades ilícitas que perjudican al país y a los ciudadanos españoles que son los depositarios de la soberanía nacional. Los políticos son representantes de los legítimos intereses de sus votantes y no pueden incumplir las leyes y pretender que no ha sucedido nada.
Es digno de reflexión que esta formación política se sienta en el banquillo como responsable civil subsidiaria  a título lucrativo, lo que supone que aunque no tuviera conocimiento de la trama Gürtel, algo muy dudoso, se aprovechó de sus beneficios. Es difícilmente creíble que no estuviera informada de lo que pasaba entre otras razones, por el tráfico de influencias y de dinero, etc.
Si a todo esto añadimos que Granados sigue en prisión, porque parece ser que oculta una gran cantidad de dinero por el caso Púnica, indudablemente, la situación política del partido Popular está atravesando por malos momentos en lo  relativo a la corrupción.  Si sumamos también el alto nivel de corrupción descubierto en Valencia en algunos políticos populares parece increíble que se quiera negar una realidad incuestionable.
Y lo chocante es que, si hubiera unas terceras elecciones parece que el PP mejoraría los resultados electorales respecto a los últimos comicios celebrados. Algo que parece ilógico, si se tiene en consideración la corrupción que ha existido en esta formación política a lo largo de una serie de años. Y no le está pasando factura.  Una gran parte de los ciudadanos sigue votando a este partido para evitar el bloqueo político y que se forme un gobierno estable y fuerte  sin importarles la corrupción. Es legítimo hacer eso, pero desde mi punto de vista no me parece adecuado. Es como reconocer que robar y ser corrupto no debe ser penalizado en las urnas. Considero que se debería pensar más el voto a  la hora de votar y tener más en cuenta si un partido está libre de la corrupción o no. No es una cuestión secundaria o menor, ya que ha sido muchísimo el dinero robado o malversado con la corrupción.

Vuelvo a insistir en la incoherencia democrática y política  de la dirección del PP al pretender anular el proceso del caso Gürtel, lo que demuestra su falta de intención de reconocer la responsabilidad por la corrupción, según lo que digan las sentencias judiciales. Y estamos en un país en que los procesos judiciales se distinguen por las exquisitas garantías procesales de las que se benefician los acusados.

martes, 4 de octubre de 2016

ENFERMEDAD MENTAL Y PSICOLOGÍA



Este texto de Michel Foucault titulado Enfermedad mental y psicología fue publicado por este filósofo francés en 1954 y posteriormente fue revisado por él mismo teniendo en consideración lo que también  escribió en su obra Historia de la locura en la época clásica de 1961. Es un libro de una densidad técnica considerable  y que pone de manifiesto las profundas investigaciones sobre los padecimientos psíquicos por parte de Foucault. Muestra además la extensa erudición de este pensador.
Foucault nació en Poitiers en 1926 y falleció en 1984 en París. Fue filósofo, historiador  y sociólogo. Su actividad docente fue muy amplia siendo profesor en diversas universidades francesas y norteamericanas. Se le suele encuadrar en el estructuralismo por su obra  Las palabras y las cosas que es uno de los libros que más ha influido en el pensamiento contemporáneo.  Ha escrito otras relativas al poder, a la Estética, Hermenéutica, etc.
Es significativo que Foucault escriba que «Si nos cuesta tanto definir la enfermedad y la salud psicológicas, ¿no será  porque  no esforzamos en vano  en aplicarles masivamente conceptos destinados  también a la medicina somática?». En efecto, los límites entre la salud mental y la enfermedad psicológica son en muchas ocasiones borrosos salvo en algunos casos muy agudos. Y no deben confundirse, por ejemplo, las conductas propias de los genios que pueden ser relativa o aparentemente excéntricas con las propias de los enfermos mentales diagnosticados médicamente. A veces la profundidad intelectual se considera que es algo parecido a la locura y no es cierto, ya que es todo lo contrario.
La profundidad, precisión y rigor de los análisis y reflexiones de Michel Foucault se manifiesta a la largo de todo el libro. Es cierto que cada cultura tiene de hecho una imagen o forma de considerar lo que es una enfermedad mental. Por ejemplo, Lowies al estudiar e investigar a los indios crow cita a un indio que poseía un conocimiento sobresaliente de los modos culturales de su tribu, pero que era incapaz de superar o afrontar un peligro físico y  como señala Foucault esto supone que «en esa forma de cultura  que únicamente ofrece posibilidades y da valor a las conductas agresivas, sus virtudes intelectuales  hacían que se lo tuviera por un irresponsable, un incompetente y, finalmente un enfermo».
En esta obra Foucault se pregunta ya desde el inicio acerca de lo que es la enfermedad mental realmente y como se distingue desde el análisis psicológico especializado. Lo normal y lo anormal poseen unos límites que son sociales y culturales, pero que en muchas situaciones no son fácilmente diferenciables, y esto lo saben los psicólogos y los psiquiatras. Por estas razones es lógico que Foucault se haga esta pregunta: ¿en qué condiciones se puede hablar de enfermedad en el terreno psicológico?
En este libro de Michel Foucault publicado en español por la Editorial Paidós en septiembre de 2016 se tratan una serie de cuestiones que siguen siendo de máximo interés. Este gran investigador y pensador  escribe sobre la enfermedad y su evolución y también acerca de la locura y algunas fechas de  la historia de la psiquiatría y también de otros temas relativos a la medicina mental y orgánica.




domingo, 2 de octubre de 2016

LA POBREZA EN ESPAÑA



Los datos obtenidos por el INE sobre la situación social y económica de nuestro país no son nada alentadores sino todo lo contrario. Lo digo por la gran desigualdad económica existente que ponen  de manifiesto y también por la injusticia social que es el resultado derivado de la misma. Que un 28,6% de los españoles estén en riesgo de pobreza y exclusión social es un dato muy negativo y que no se debe tolerar.
Y que esté aumentando la pobreza, especialmente, en algunas comunidades autónomas españolas es algo que es inaceptable desde una perspectiva política y cívica que tome como referencia los principios constitucionales y los Derechos Humanos. Parece que las variables macroeconómicas están mejorando poco a poco, pero esto no se nota en  la vida real de las personas con escasos recursos.
También es cierto que en 2014 la tasa de pobreza era un poco más elevada, pero esto no sirve de consuelo, ya que el drama de muchas familias por disponer de escasos ingresos se agrava y es casi insostenible. Indudablemente, existen las ONG para apoyar y dar ayuda a las personas en situación de necesidad y pobreza, pero esto no es suficiente, ya que a quien de verdad corresponde según la Constitución, etc., garantizar que las necesidades vitales básicas de todos los ciudadanos son atendidas adecuadamente es al Estado a través del Gobierno. Y, a mi juicio, esto no se está realizando en todos los casos de ciudadanos que se ven afectados por la precariedad laboral y por el desempleo y la falta de recursos económicos. Es verdad que existen el subsidio o prestación por desempleo y el salario social y otras ayudas, pero no siempre llegan a sus destinatarios con la rapidez deseable, etc.
La política económica española creo que debería de aplicar, siguiendo los planteamientos del Premio Nobel de economía Paul Krugman, un aumento del gasto público con el propósito explícito de mejorar las expectativas y también de crear demanda  ajustando el déficit fiscal de modo paulatino. Debe subir más el gasto público del propio Estado, aunque se incremente el déficit, porque lo fundamental es que la economía crezca fuertemente creando mucho más empleo. Incluso Keynes decía algo parecido también hace muchos años. Puesto que afirmaba que la armonización de las variables económicas corresponde  al Estado.
Es indudable que la economía no es una ciencia exacta, pero esto no justifica que existan unos desajustes muy profundos en el mercado y en el sistema productivo español que causen desigualdades enormes entre los españoles. Ya se sabe  que un cierto nivel de desigualdad económica es inevitable por numerosas razones, pero lo que es inadmisible es que casi uno de cada tres españoles esté en riesgo de pobreza y exclusión social.

Y mientras tanto los ciudadanos saben que  las ingentes cantidades de dinero  sustraídas por los corruptos de los fondos públicos perjudica la situación económica del país y de todos los ciudadanos, especialmente, de los más afectados por la crisis económica. Y esto es muy grave.