lunes, 11 de noviembre de 2019

RESULTADO ELECTORAL




Los españoles han votado y el panorama político sigue siendo complejo. El desbloqueo político no creo que esté garantizado. Pedro Sánchez ha dicho que sí  va a gobernar de modo pleno en la noche electoral. Lo de seguir con una presidencia en funciones parece que va ser cosa del pasado. No estoy seguro de que esto vaya a suceder. Ábalos ya ha afirmado que no quieren un gobierno de gran coalición.
Los socialistas ponen dos líneas rojas y no van a pactar con el PP y con Vox. La propuesta para el desbloqueo del ganador de las elecciones parece que pone la mayor responsabilidad en Podemos y Esquerra Republicana de Cataluña.
El gran perdedor de la votación ha sido Albert Rivera. Javier Nart que desde hace meses no está en Ciudadanos ya preveía lo que iba a suceder de modo aproximado. Y es entendible. Considero comprensible la dimisión y la salida de la política de Rivera, que se dedicará a su actividad como abogado. También podría haber seguido, pero el varapalo que ha sufrido su formación política ha sido descomunal. Ha quedado reducida, de momento, a una función residual y no de bisagra decisiva. También es cierto que Ciudadanos, tal vez, pueda volver a ser un partido con más escaños en el futuro.
La mayoría de los votantes se ha decantado por los partidos clásicos y con más historia como son el PSOE y el PP. El avance espectacular de Vox está causado por el problema del independentismo en Cataluña y porque el clima de malestar social ha crecido en los últimos meses, por la mala marcha de la economía y también por el paro, entre otras razones.
Considero que se ha vuelto a una especie de concentración  de los votos en los partidos más fuertes. Más País ha logrado tres escaños muy por debajo de sus expectativas.  Lo más útil sería, quizás, que hubiera dos grandes bloques, la izquierda y la derecha, de un modo similar a Estados Unidos o Reino Unido con laboristas y conservadores. Porque la división y fragmentación de los votos  hace necesaria una negociación que puede llegar a ser muy ardua. Y lo peor es que, si los partidos implicados en la misma no ceden suficientemente, podemos volver a nuevas elecciones con Sánchez en funciones. No es descartable, en absoluto.  La propuesta en el debate a cinco del presidente Pedro Sánchez de que, si no se llega a pacto o coalición de gobierno, debe ser investido el candidato con más votos no fue aceptado por el resto de partidos de forma explícita. Y, esto mismo, da una idea de lo difícil que va a ser desbloquear la situación política actual. Pablo Casado ya muestra su intención de estar a la espera de lo que ocurre. En el hipotético caso de que fracase en el diálogo Sánchez  y su equipo negociador, el líder del PP ha dado a entender que quiere ponerse a negociar para su posible investidura. Los números dan para una coalición de izquierda pero depende de lo que cedan los dirigentes de las formaciones políticas. No soy muy optimista al respecto.  Ahora bien, desde mi análisis el máximo responsable de lo que suceda es el señor Sánchez, ya que tiene la obligación política de llegar a un pacto de gobierno cediendo lo que sea necesario. El bien general es más importante que los intereses partidistas y que el mismo poder. La resistencia es una cualidad valiosa, pero el interés de España y de los españoles está por encima  de las luchas de poder entre partidos.
Podemos ya se ha ofrecido a dialogar con los socialistas.  Debería haber moderación y responsabilidad en el diálogo porque, de lo contrario, seguiremos como estábamos estos últimos meses. Y no sirve de nada que los mismos partidos se echen la culpa  de no llegar a una coalición de gobierno. Los ciudadanos ya no lo entenderán. 
Si no se forma un pacto de gobierno  la situación social llegará a niveles de malestar y crispación nada deseables en un país democrático. Existen problemas sociales de gran calado que no pueden esperar. Más de un millón de familias tienen a todos sus miembros en el desempleo, con lo que esto supone. La precariedad en el campo laboral está a la orden del día, por desgracia. El trabajo basura no ha desaparecido sino que es abundante. En definitiva, desigualdad creciente.

RESULTADO ELECTORAL

jueves, 7 de noviembre de 2019

FILOSOFÍA COTIDIANA





La filosofía sirve para pensar que vida queremos construir. Y también para vivir mejor. Lo podemos pensar todo. En este sentido el libro del profesor Eduardo Infante titulado Filosofía en la calle es un libro útil  para pensar y debatir sobre multitud de cuestiones.
Al igual que Sócrates dialogaba con sus conciudadanos en Atenas hace más de 2.000 años también actualmente se pueden replantear infinidad de asuntos de la realidad de hoy. Infante explica que en cada capítulo de su libro se plantea una pregunta y se brindan algunas de las respuestas de la filosofía a los problemas vitales.
Es un enfoque muy adecuado para profundizar en los entresijos de las cuestiones filosóficas, porque pone de manifiesto  que existe una gran diversidad de respuestas posibles ante los retos que la vida plantea a los seres humanos.
De este modo, se observa que el saber filosófico no es simplemente un conjunto de sistemas de   pensamiento muy  elaborados y   complejos. Es mucho más que eso.  En la Antigüedad  se practicaba la filosofía para luchar contra la infelicidad. Por tanto, era un ejercicio de reflexión que era especialmente conveniente y útil para todos.
Es cierto que las redes sociales también pueden impulsar la práctica del arte de pensar y buscar soluciones a los múltiples problemas con los que vivimos en el siglo XXI.
Los textos aparentemente ininteligibles de la Filosofía de los pensadores más complicados por su lenguaje muy técnico y académico o profesoral, en realidad, son entendibles con explicaciones muy detalladas, precisas y amplias. El problema es la organización más eficaz y eficiente del tiempo. Algo que se puede lograr con orden y una adecuada organización de los contenidos más importantes.
La filosofía está integrada en la misma realidad. No es algo aparte. Otra cuestión diferente es que existen distintos tipos de filosofía. Filosofía para niños, filosofía académica, popular, cotidiana, etcétera.  Pero lo que todos tienen en común es su interés por entender lo que sucede y las causas y propósitos de todo. Entre otras cosas.
Según la filósofa Elizabeth Ascombe que falleció en el año 2001 mentir no siempre está mal. Aunque está de acuerdo en que lo mejor, de modo muy general, es decir la verdad. En cambio Kant con su ética formal y deontológica está plenamente seguro de la aplicación del imperativo categórico que es obligada y sin excepciones pase lo que pase. El deber moral no tiene en cuenta las consecuencias de los actos. De otra manera, no habría normas morales universales y las personas no podrían confiar en sus conductas. Sería la lucha o la guerra de todos contra todos, al no existir los deberes.
La ética es una parte de la filosofía que nos ayuda a vivir  de mejor forma.  Por ejemplo, según Stuart Mill, que es uno de los creadores del utilitarismo es indudable que es más importante la calidad de los placeres que la cantidad
Las anécdotas que se cuentan también en relación con la vida de filósofos y teólogos son  una fuente de instrucción y  de reflexión. En el caso de Tomás de Aquino parece que sufrió durante un tiempo acoso y sus compañeros de clase le pusieron como mote Buey mudo. Pero Alberto Magno un día en clase encontró unos papeles en el suelo  y al leerlos quedó asombrado. Eran de Tomás.  Y dijo que los sabios mugidos de este buey se escucharán por todo el mundo.
Cierto, porque las 20.000 páginas de alta teología y filosofía que escribió Tomás de Aquino conforman una obra teológica y filosófica genial.  Y su labor como profesor de la Universidad de París y de otros grandes centros del saber de su época formó a muchos estudiantes y conformó también  una etapa muy importante de la cultura occidental.
Para Maquiavelo el hombre es malo por naturaleza. Está convencido el sabio y diplomático florentino de lo que dice. Según este pensador la naturaleza humana es perversa de modo general. Caracterizando a la especie humana llega a decir que los seres humanos, aunque no todos, son ingratos, volubles, falsos, cobardes y codiciosos.
En relación con la cuestión de la maldad en el campo de la política escribe Infante lo siguiente: «Quizá los ya innumerables casos de corrupción son tan sólo un reflejo de nuestra falta de decencia generalizada». Estoy convencido  de que la educación en valores éticos es una de las vías para que la sociedad sea mejor.