Publico artículos sobre cuestiones filosóficas y también sobre temas de interés general. Soy profesor de Filosofía, escritor y filósofo. Invito a los que lo deseen a visitar mi canal de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCcUgQXHBUIwjdluJYOHEpEA Libros de los que soy autor: Ensayos filosóficos, Esencia y transcendentalidad en el realismo de Zubiri, Diversa realidad y Perspectivas en Amazon y José Gaos y la filosofía coetánea, etcétera.
domingo, 6 de mayo de 2018
sábado, 5 de mayo de 2018
FENOMENOLOGÍA DE HUSSERL
Analizar y describir
lo que aparece. Ciertamente, es una tarea continua de la filosofía a lo largo de los tiempos, ya desde sus inicios
hace más de 25 siglos. Fenomenología es lo que aparece. Ya Lambert acuñó este
término de fenomenología en su libro el Nuevo Organon de 1764 como doctrina de
la apariencia del verdadero conocimiento sensible. No cabe duda de que el
alcance, por ejemplo, de la fenomenología kantiana es claramente epistemológico
y gnoseológico.
Husserl es el fundador
o creador de la fenomenología. Nace en 1859 y muere en 1938. El comienzo de los
análisis fenomenológicos se plasma en la realidad con su libro Investigaciones
Lógicas de 1900 en dos tomos. A lo largo
de los siguientes decenios fue completando su sistema fenomenológico con nuevas obras.
El método
fenomenológico a través de la reducción fenomenológica o epojé o puesta entre
paréntesis de la realidad supone que quedan las vivencias o fenómenos de la
conciencia con una estructura intencional. El contenido de la conciencia es el
nóema y el acto de expresión del contenido es la nóesis.
La fenomenología es la
ciencia de las esencias y de su descripción. Para Husserl el sujeto
trascendental es la unidad de la conciencia o la subjetividad y de esta
conciencia trascendental surge el mundo conocido.
Mundo y sujeto están
interconectados en la misma conciencia.La fenomenología pretende hacer de la
filosofía una ciencia estricta y teorética.
Según el planteamiento
de la fenomenología a través de la aplicación de la misma se realiza la
autorreflexión de la humanidad. El ser humano con su razón es evidente que es
responsable de su propio ser. El mundo técnico ya en tiempos de Husserl estaba
manifestando ciertos riesgos y peligros para el bienestar humano.
La actitud
fenomenológica es reflexiva y tiene por objeto la vida de la conciencia, los modos
de darse las cosas en la conciencia. Por tanto, es opuesta a la actitud natural.
No cabe duda de que
también existe la actitud espontánea de la conciencia que atiende directamente
a las cosas sin preguntarse por las esencias o las ideas. El fenómeno para
Husserl es todo dato de la conciencia
que siendo sometido a la epojé, es contemplado como tal dato sin valor
existencial.
La filosofía
fenomenológica trascendental es la que tiene por objeto las condiciones
trascendentales del conocimiento con independencia de la experiencia empírica.
La ideación es la
plasmación de cada acto de la conciencia que partiendo de las variaciones de
los hechos logra la intuición de la
esencia o eidos de hechos similares.
Se puede afirmar que
el tema central de la fenomenología es la intencionalidad, ya que la conciencia
apunta a algo distinto del sí mismo,
puesto que se dirige a lo otro.
Husserl se opone al
psicologismo entendido como doctrina que es considerada como la ciencia
principal y superior a la lógica y la gnoseología.
Lo trascendental en la fenomenología es el plano de la conciencia se
contrapone al psicológico y al lógico y
que no sucumbe a la epojé.
Husserl llega a decir
al cumplir los setenta años que: “Tuve necesariamente que filosofar; de lo
contrario, no podría haber vivido en este mundo”. Es muy significativo que ya
en 1923 fundó una Mensa academica para hablar en la misma sobre “la indigencia
de la época en los campos de la ciencia, de la cultura y del arte”.
Husserl señala que, en
realidad, la fenomenología es análisis
de la conciencia y también interpretación o hermenéutica de la vida de la
conciencia.
Hussserl supera el
racionalismo objetivista con su fenomenología y también del relativismo. Su
crítica del psicologismo liberó a la ciencia y a la filosofía de su tiempo y
marca el inicio de planteamientos epistemológicos nuevos.
También han surgido
nuevas formar de practicar los análisis y descripciones fenomenológicas con
nuevas interpretaciones y variaciones. Por ejemplo, con Szilasi, Sartre, Merleau-Ponty,
Marc Richir, Urbina y otros numerosos fenomenólogos. En cambio, su ayudante
Eugen Fink elaboró una filosofía propia que se separaba de la fenomenología
husserliana y que no tenía en cuenta la epojé, porque consideraba que no era
realmente posible.
TIEMPOS HIPERMODERNOS
Tiempos hipermodernos
La obra filosófica de
Lipovetsky ha marcado positivamente el pensamiento contemporáneo. Parece que vivimos en una temporalidad
señalada por lo transitorio y lo
efímero. En definitiva, lo precario gana terreno en muchos aspectos de
la existencia.
La sociedad posmoderna
que ha ido conformándose a partir de los años ochenta del siglo XX es distinta
en su funcionamiento a lo habitual en décadas anteriores. No en vano escribe
Lipovetsky que se percibe “Auge del consumo y la comunicación de masas,
debilitación de las normas autoritarias y disciplinarias, pujanza de la
individualización, consagración del hedonismo y del psicologismo,…”.
En efecto, se nota,
cada vez más, que lo que prevalece en muchas situaciones vitales es el puro
interés individual en contra de los valores éticos y del respeto profundo de la
libertad de los demás. Esto explica que se estén judicializando, de un modo
creciente, los conflictos individuales y
sociales.
Parece que la
modernidad ha acabado y estamos ya situados en la hipermodernidad en la que
impera la sociedad de mercado y el goce instantáneo e inmediato. Y claro se
dejan muchas cosas y actitudes positivas atrás.
Como también afirma
Gilles Lipovestsky “La escalada paroxística del siempre más se ha introducido
en todos los ámbitos del conjunto colectivo”. Ya los grandes relatos y
propuestas universales para el futuro y también el progreso racional han
quedado como cuestiones discutibles, por el avance vertiginoso del cambio
social. La inquietud por el porvenir parece que cede ante el deseo generalizado
de disfrutar del presente. La
despreocupación por el futuro es la tónica dominante en los tiempos
hipermodernos para muchas personas y están en su derecho, claro está.
Según Lipovestsky es
indudable que el turbocapitalismo ha perjudicado notablemente a grandes capas
de la población desde una perspectiva económica. El empleo precario y el
elevado nivel de paro hacen que el
tiempo presente pueda ser vivido con
inseguridad.
Dice Lipovestsky que
“La sociedad hipermoderna se presenta como una sociedad en la que el tiempo se
vive de manera creciente como una preocupación fundamental en la que se ejerce
y se generaliza una presión temporal en aumento”. Está claro que el mundo,
aunque parezca que no, en algunos
sentidos se ha vuelto más caótico e inseguro.
A diferencia de lo que
piensa Lipovestky considero que la filosofía entendida como actividad crítica y
reflexiva posee todavía numerosas funciones. Es verdad también que la ciencia y
la tecnología ocupan un lugar privilegiado en el ámbito del saber y de la
influencia en la sociedad, pero también es cierto que las grandes preguntas
metafísicas o filosóficas siguen estando presentes en la inteligencia de los
ciudadanos.
Si la tecnociencia
inventa el porvenir como dice Lipovestky esto no significa que no pueda existir
una filosofía de la ciencia o de la tecnociencia que valore e interprete
numerosos aspectos de la realidad y la investigación técnica y científica.
Como filosofar es
pensar está claro que esta capacidad no la van a perder nunca los seres humanos
y en este sentido, la filosofía como actividad reflexiva, crítica, analítica y
constructiva nunca va a desaparecer, ya que forma parte esencial de la cultura
occidental.
Que el espacio
filosófico se concentre especialmente en la Universidad indica que sigue siendo
un saber fundamental. Que las obras filosóficas sean leídas, en ocasiones, por
un número reducido de especialistas o eruditos no significa que no sean leídas
también por el público general. De hecho, existen colecciones de libros de
filosofía que siguen publicándose para el gran público lector que está disponible.
En una población
mundial de más de 7.500 millones de habitantes el número de lectores está
aumentando continuamente por medio de las campañas para reducir el número de
personas analfabetas.
Si a esto se añade que
Internet ya llega a más de 3000 millones de individuos y existen muchos textos
filosóficos en PDF de libre acceso para cualquier lector, se abre un nuevo
campo para el conocimiento filosófico y para la cultura y la creación en
general.
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